True Blood: 1ª Temporada.

enero 16, 2009 at 7:58 pm (Críticas, Series de TV)

A pesar de que ando un poco enfermo, voy a hablaros de esta serie creada por Alan Ball y basada en la serie de novelas Southern vampire, de Charlaine Harris. Alan Ball, quien también ha escrito todos los capítulos y dirigido dos (curiosamente los dos que menos me gustan, el primero y el último), ha demostrado ser enormemente inteligente con esta nueva propuesta. Ha huido del encasillamiento al que podrían haberle arrastrado  proyectos anteriores creando uno completamente distinto (que probablemente espante a sus fans más puristas), pero en el que sigue conservando todo su talento.

En un pequeño pueblo del estado de Lousiana, la aparición de una serie de brutales asesinatos hace peligrar la convivencia entre vampiros y seres humanos, que hasta entonces han sido capaces de convivir en armonía gracias a una bebida japonesa compuesta de sangre sintética. Dicha convivencia no será bienvenida por todos, pues entre los vampiros desconfían y reniegan aquellos que prefieren seguir alimentándose de sangre humana, y por otro lado algunos hombres tampoco la desean. En ese entorno surge el polémico romance entre el primer vampiro que llega al pueblo, Bill Compton (Stephen Moyer), y una camarera, Sookie Stackhouse (Anna Paquin), que puede leer la mente de la gente.

Si en algo es especialista Alan Ball es en diseccionar a diferentes miembros de una misma localidad, transgrediendo lo que se ve en la superficie y desechando todos los estereotipos que se tienen acerca de la sociedad a la que pertenecen. Si en American Beauty era la clase media/alta americana, en True Blood es un pequeño pueblo del sur. El planteamiento de vampiros medio-integrados en la sociedad no sólo sirve para establecer paralelismos con la segregación racial, sino que es casi una excusa para introducirnos en ese pequeño rincón sureño y hablarnos de su extravagante población y sus oscuros secretos, del sofocante clima, de las alicaídas ramas de sus árboles y de la fe desmedida.

Y en este pequeño pueblo nos encontramos con personajes de lo más variopintos (de aquí en adelante podreis encontraros con varios spoilers). Empezando por Sookie Stackhouse (Anna Paquin), que tiene el don (o maldición, según se mire) de saber lo que piensa la gente. Se le saca bastante partido a esa habilidad. Vemos cómo el poder ver el lado más mezquino y soez de la gente no le ha propiciado más que problemas en sus relaciones personales, ya desde la infancia. A destacar la genial escena del pastel, en la que expresa perfectamente el dolor de la pérdida de su abuela. Tal vez no creyerais que la serie me gusta tanto si digo que su personaje, a pesar de ir evolucionando en cada capítulo, me parece bastante desconcertante. El principal y único problema que tengo con ella es que no sé por qué va casi siempre con esos modelitos tan de putón. A mí me agrada a la vista más que otra cosa, pero no veo ningún rasgo en su carácter que lo justifique. Tal vez esconda algún secreto a resolver en la segunda temporada, o simplemente es la idiosincrasia del lugar y por ahí todo el mundo va así… Pero es cierto que puede provocar que la gente se desentienda de lo que le pasa y no se identifique con ella.

Por eso tenemos a Tara Thornton (Rutina Wesley), amiga de Sookie pero muy diferente a ella. Le gusta jugar con los prejuicios que se hace la gente de una mujer negra y temperamental como ella, dando pie a situaciones sutilmente cómicas. Sabe muy bien lo que supone tener que acabar mal con aquellos a los que más quiere, moverse en esa continua espiral de frustración. Su situación en casa es poco menos que deprimente. Su madre es una alcohólica obsesionada con que tiene un demonio dentro, y no sabe muy bien si quiere a su hija. Ella sí, y por eso está dispuesta a pagarle un exorcismo en el que se descubren muchas cosas y se nos ponen en la mesa múltiples reflexiones acerca de la fe y sus límites. ¿Puede hacerte cambiar tu personalidad de arriba a abajo aún siendo todo una gran falacia? ¿No es el utilizarla alegando que tenemos un demonio dentro una señal del enorme miedo que nos tenemos a nosotros mismos?

Luego está Jason Stackhouse (Ryan Kwanten), el hermano de Sookie. Un palurdo fácilmente manipulable al que se le acusa de las muertes que están asolando el pueblo, ya que casi todas están relacionadas con él. Es un ninfómano compulsivo, y la mayoría de los que le rodean le utilizan como a un muñeco, pero no se da cuenta que hay gente que espera algo más de él. A través de su personaje, y sobre todo en el último capítulo, se habla de esas organizaciones que se aprovechan de la influenciabilidad y la pobreza ideológica de gran parte de la población para manipularlos psicológicamente. Acaba metido en una serie de experiencias psicodélico-metafísicas (¿soy yo el único al que le parecieron fascinantes en su mayoría?) de desafortunado final, pero que le obligarán a tomar decisiones por sí mismo.

También tenemos a Sam Merlotte (Sam Trammell), el dueño del bar del mismo nombre que su apellido donde trabajan Sookie y Tara. Es tímido, reservado (también oculta un oscuro secreto). Sabe que no puede pasar el resto de su vida en su caravana, esperando a que alguien llame a su puerta, pero le cuesta abrirse a la gente. Le atrae la dulce jovialidad de Sookie, ya que le supone un casi perfecto contraste de personalidad para con la suya, pero acaba encontrando en Tara el apoyo que necesita.

Y por último está Bill Compton (Stephen Moyer), el vampiro del que se enamora Sookie. Es callado, educado, enigmático… Y, para qué negarlo, bastante soso (a pesar de que en el quinto capítulo se nos desvelen muchas cosas acerca de su pasado). También vemos cómo a medida que se va integrando en el mundo humano, los de su propia raza le tratan con más hostilidad. Y aquí viene otra de mis pegas a la serie (mi manía de sacarle punta a un lápiz que ya la tiene muy bien afilada). La relación entre Bill y Sookie no tiene el peso suficiente como para que nos emocionemos como pretenden en algunas escenas. Sí que se le da bastante protagonismo, pero no queda muy claro qué es lo ve el uno en el otro para despertarse tanta pasión mutua… Aunque supongo que en la vida real tampoco queda claro. Como veis, lo bueno de True Blood es que si un personaje no te cae bien, da igual, seguro que hay otro con el que identificarse o en el que verse reflejado.

 

Aparte de los protagonistas, True Blood tiene una galería de secundarios sin ningún tipo de desperdicio. Desde un detective que reclama el respeto que nadie le tiene hasta un chapero y vendedor de drogas sintéticas ilegales, pasando por una psicótica filosóficamente cultivada y adicta a una droga muy especial, un trastornado veterano de guerra, o una casta mujercita que acaba convertida en una versión inversamente proporcional de sí misma (este personaje se las trae).

Otro de los puntos fuertes es su vigor visual. La factura es impecable, y los efectos especiales nunca dejan de ser creíbles. No se cortan un pelo, ni con la sangre (el final del décimo capítulo o el comienzo del noveno, por ejemplo) ni con el sexo (alegrémonos, Paquin enseña las tetas al final del sexto capítulo y comienzo del séptimo). Es su índole desprejuiciada y su falta de pudor lo que la hace tan fresca y atractiva, y cada capítulo acaba con un pedazo de cliffhanger que ríete de Lost.  

Y así como atracción, True Blood también puede suscitar rechazo. Una de las causas de esto último podría ser su cambiante condición autoparódica. Y es que a veces se toma muy en serio a sí misma y otras todo lo contrario. La secuencia final del último capítulo es autoparodia pura, en relación con lo que hemos visto anteriormente, y otros personajes como el de la odiosa vieja “metomentó” están ahí sólo con el propósito de ser criticados. Por eso hay que tener cuidado en no malinterpretar la intención de lo que se nos propone.

Concluyendo, True Blood es una serie divertidísima, diferente y rica tanto en la forma como en el fondo. A pesar de que el desenlace del último episodio peca de algo convencional, el resto de la serie destila justo todo lo contrario. Lo mismo te sorprende con su crudeza, como con momentos cómicos o con ingentes borbotones de sangre. Nunca sabes por dónde te va a salir, y va superándose capítulo tras capítulo. Sobra decir que los 12 episodios que componen la 1ª temporada dejan con hambre de más Tru Blood. Yo ya estoy esperando como loco a que llegue la segunda… Otro aspecto que no he comentado es la también fabulosa intro de la serie, a ritmo de Bad Things de Jace Everett, que nos da algunas pistas de por donde van a ir los tiros. Con ella os dejo:

About these ads

8 comentarios

  1. Cinematic said,

    Cada duna suponía un esfuerzo sobrehumano, y no sabía si saldría algún día de aquel interminable desierto, ni si caminaba en círculos. A lo lejos creyó ver… ¡Un intrépido comentarista! Pero su silueta se disolvió en el azul del cielo. Era sólo un espejismo.

  2. Javi Triunviro said,

    hola, no conocia tu blog y quería darte la enhorabuena.

    True blood es una de mis series pendientes, aunque por delante tengo que acabar de ver los soprano y the wire.

    Saludos y te invito a pasarte por mis blogs.

    http://rodriguezspain.blogspot.com/
    http://ciudadquenuncaduerme.blogspot.com/

  3. Jota said,

    Ni idea David, lo único que sé es que la actriz protagonisa se ha llevado un globo de oro este año. Yo soy de lost, que por cierto, vuelve mañana miércoles.

    Un saludo.

  4. ramelot said,

    Cinematic, no te preocupes, que los megapost como el tuyo necesitan de una lectura pausada…por eso los comentarios llegan tarde XDDD ;)

    A ver, por donde empiezo. True Blodd me ha parecido una serie muy buena. Una primera temporada bien llevada, con una galería de personajes bastante interesantes y bien interpretados. Quizas, como a tí, Anna Paquin y Stephen Moyer (Sookie y Bill) son los mas bajan el listón por decirlo de alguna manera, aunque tienen su punto.

    Otro aspecto que te quería comentar es que no sé si durante el verano viste el piloto que se filtró de la serie antes de que empezara a emitirse. Y es que, en ese piloto, la amiga de Sookie, Tara, era interpretada por otra actriz, haciendo de Tara una persona totalmente repelente. Como no he leido el libro en el que está basada la serie no sé si debería ser así de repelente, pero lo cierto es que en el cambio hemos salido ganando los telespectadores.

    Para mi también, uno de los personajes mas conseguidos es el del hermano de Sookie, Jason. Me encanta, es un crack el tio.

    Y por último, sí, la intro de la serie es genial. ;)

    Un saludo compañero. Sigue escribiendo, que se te da muy bien.

  5. Lesbiche said,

    Nice site you have!

  6. MFAL said,

    A mi me gusta, la han criticado muchísimo… pero yo le veo el encanto traido por Alan ball a la pantalla. Muy buen analisis

  7. Cinematic said,

    Gracias MFAL, y bienvenido por aquí.

  8. Videotroia said,

    Es muy buena, parece lentorra pero a partir del 3º capitulo se pone muy interesante. Yo desgraciadamente hecho de menos mas escenas de sexo o eróticas, pero de todas formas es una buena serie.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: