Lo mejor y lo peor del 2008.
Sí, con un poco de retraso, pero no podía faltar a la llamada de la típica lista cinéfila de lo mejor y lo peor del año. Más que nada por que este tipo de posts siempre vienen bien para camuflar la sequía creativa imperante en los blogs sobre cine. La lista es de las películas estrenadas en España durante el 2008, lo que no quita que pueda haber alguna del 2006, por ejemplo. No voy a poner 10 películas en “lo mejor” y otras 10 en “lo peor”, porque me parece absurdo condicionar el número de películas si realmente no ha habido tantas; así acabas poniendo en “lo mejor” películas que ni siquiera te parecen buenas. Bueno, ahí va.
- Lo mejor:
1. La niebla de Stephen King (Frank Darabont).

Ya hablé de ella, y aunque no le hiciese justicia, creo que mi postura quedó bastante clara. La película que más me ha llegado del año pasado, una puta maravilla. Una recomendación: la edición coleccionista que me han regalado los reyes (:P) es realmente buena, con un estuchito muy elegante y extras muy jugosos.
2. Antes que el diablo sepa que has muerto (Sidney Lumet).
El hecho de que la última de Lumet figure entre los primeros puestos en la mayoría de listas de este tipo me hace pensar que se está convirtiendo en uno de esos imanes de gafapastas; la película perfecta para quedar bien alabándola. Yo no me esperaba mucho de ella, pero me llevé una gran sorpresa. Muchos han criticado el montaje por lioso, pero el objetivo por el que está desordenado me parece, no ya admisible, sino altamente estimable: dosificar mejor y en partes más repartidas la intriga, evitando que ésta decaiga; porque está claro que la película no sería lo que es de haber estado narrada linealmente. Lo que pasa es que la gente es muy vaga y le gusta que le den las cosas requetemasticadas. Y eso, Philip Seymour Hoffman está increíble, Marisa Tomei cachondísima y el final es acojonante, me dejó hecho polvo bastante tiempo.
3. Expiación (Joe Wright).

Llamadme cursi si quereis, pero me dejé llevar completamente por el torrente de imágenes de enorme belleza que nos brinda Joe Wright (para nada vacías, como se ha dicho por ahí). Pero siempre intento ser un poco objetivo, y si su única baza fuera la fotografía, no ocuparía este puesto. No, Expiación tiene mucho más. La primorosa labor de Wright tras las cámaras (demostrando un perfecto dominio del tempo cinematográfico), un elenco a la altura y algo más, numerosas reflexiones acerca de la culpa, la guerra, la inocencia o los errores a los que puede llevar juzgar desde esa condición; y de nuevo un montaje no-lineal (aunque con diferente propósito al del film de Lumet) que la aparta de dramas románticos más rutinarios. La linealidad del montaje, en esta ocasión, se sacrifica para mostrarnos los diferentes puntos de vista que tienen varios personajes acerca de un mismo hecho, lo que también contribuye a definirlos con mayor detalle. Todo esto y más hace que Expiación consiga un merecidísimo tercer puesto.
4. Margot y la boda (Noah Baumbach).
¡Ohhh, pero si todo el mundo dice que es mala! Vale, ¿y a mí que? Mi crítica unas líneas más abajo.
5. Quemar después de leer (Hnos. Coen).

Le cuesta un poco coger el ritmo, pero una vez que lo hace se convierte en una enloquecida carrera para ver cual de los personajes es más estúpido. Y es que la última de los Coen no deja títere con cabeza, y critica un sector de la sociedad bastante grande, dejándoles/nos a la altura del betún. Qué coño, esta película critica a todo dios. Más bien, critica una corriente de actitud innata en todos nosotros. Ya lo dijo Einstein: “Sólo hay dos cosas infinitas: la estupidez humana y el universo. Y de lo segundo no estoy seguro”.
6. Wall-E (Andrew Stanton).

Se ha comentado y manoseado tanto esta película que me da pereza escribir una sóla palabra sobre ella. Bastará con que diga que mi opinión se decanta por el lado de los que creen que la peli es muy emotiva y tiene un mensaje con tintes ludistas que podría venirnos bien pero que no es una obra maestra.
7. The Midnight Meat Train (Ryuhei Kitamura).

¡Ohhh, pero si esta también tiene malas críticas! Repito, ¿y a mí que? El debut americano de Kitamura, ha supuesto (para mí) un importante soplo de aire fresco al cine de terror actual (en el que, todo sea dicho, no estoy muy metido y no sé cómo de bien o mal estará el panorama…). Una entretenidísima historia con detalles visuales muy resultones, tensión y las dosis justas de gore. Sí, y también “algo más”. ¿Qué necesidad hay de buscar en las películas “algo más”?, preguntarán algunos. Pues ninguna, pero el caso es que lo hay. Tintes psicológicos que nos hablan de un hombre que quiere adentrarse en lo más oscuro del ser humano, saborearlo. Un hombre que, con la ingenuidad por bandera, pretende mirar a los ojos al Mal y no convertirse en él.
Me dejo algunas como The Fall, El caballero oscuro (he de revisarla porque todavía me tiene algo confuso), El incidente, My Blueberry Nights, Escondidos en Brujas, Los cronocrímenes, Tropic Thunder, Hancock, Wanted o Monstruoso (en orden de mejor a peor) que no están nada mal, pero no las voy a meter sólo porque no haya nada mejor.
- Lo peor:
1. Saw 5 (David Hackl).
Otra película que también será popular en este tipo de listas, pero en la sección de “lo peor”. Es casi como un comodín. Como cada año sacan una nueva entrega, si quieres ver alguna peli mala para hacer una lista de “lo peor del año”, la secuela que saquen de Saw es una apuesta segura. Diría que esta quinta es algo mejor que la cuarta, pero vamos, las dos son tan baratas y ruinosas que ni se nota. Lo único que me gusta de esta nueva entrega es la parte en la que un grupo de personas tiene que pasar diferentes pruebas para llegar al final, pero ni siquiera la concluyen decentemente ni se molestan en unirla con la trama principal. Y la trama principal es, directamente, una nadería. Ponen flashbacks que no vienen a cuento (¿qué coño importa cómo cogieron al tío de la prueba de los alambres de pinchos de la primera película?) para ocupar metraje, y con tan sólo meditarlo un poco te das cuenta de que el guión no da ni para un capítulo alargado de CSI.
2. Cuatro vidas (Jieho Lee).
Cuatro vidas es una película transparente, en el peor sentido de la palabra. Se intuye rápidamente la banalidad de sus intenciones, que no es otra que codearse con películas como Crash. La voz en off no deja espacio para la complejidad, se empeña en simplificarlo todo, y la historia del personaje de Forest Whitaker es como un episodio aparte, aunque al final la relacionan con otra de las historias de forma tan jodidamente inverosímil que provoca una de esas carcajadas involuntarias. Los personajes son meros estereotipos, y la factura es directamente horrible. Parece una de esas tv-movies horteras, sólo que con buenos actores (huelga decir lo desaprovechados que están). La escena de Sarah Michelle Gellar en la azotea es de descojone. El mejor anuncio de una colonia del todo a 100 que he visto en mi vida.
Y creo que eso es todo. Dentro de lo malo he sabido esquivar mucho producto que olía a mierda a kilómetros de distancia, como 10.000, Max Payne o Asesinato justo. Lo que sí me he tragado ha sido mucha mediocridad. Películas como Las hermanas Bolena, Soy leyenda, Como la vida misma, The Contract, Venganza o Los extraños, que con poco o nada que ofrecer, me han dejado completamente frio.
Nuevo artículo… digo, post.
“Durante muchos años, los españoles estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y, lo que es todavía peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos. Los niños leían tebeos en vez de comics, los jóvenes hacían fiestas en vez de parties, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, las secretarias usaban medias en vez de panties, y los obreros, tan ordinarios, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del catering. Yo mismo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero como no lo sabía -ni usaba, por supuesto, las mallas adecuadas-, no me sirvió de nada. En mi ignorancia, creía que hacía gimnasia”.
Julio Llamazares en El País Semanal.
Y con este, mi humilde blog va 105 posts. Como en el post de mi aniversario bloggero (que casualmente fue el post nº100), se me olvidó comentarlo al llegar a la centena justa. Tampoco es que sea nada relevante, pero da cierto orgullo. Dentro de poco celebraré las 100.000 visitas (aunque la mayoría sean por casualidad). Espero que no se me olvide.
2007, un año de descubrimientos.
Ayer empezó un año nuevo. La mayoría tendrán muchos propósitos que cumplir. Yo no. Como siempre, tengo la vista puesta atrás o en el futuro (nunca en el presente, algo que tengo que enmendar), y he decidido hacer una pequeña lista. La adolescencia es una época de descubrimientos, una época en la que la chispa de la curiosidad se enciende y las hormonas se inquietan cada vez más. Algunos descubrimientos trastocan nuestro modo de vida, o más bien, nos hacen ver más allá de la burbuja en la que vivimos. Nos crean confusión y fascinación, no podemos dejar de pensar en ellos y sentimos que un mundo enorme del que no estamos preparados destruye nuestra burbuja. Dicho de otra forma, son descubrimientos necesarios, que ayudan a madurar, a explorar ciertas cosas cuya existencia ignorabas, y que enriquecen el intelecto.
No todos aprecian esos descubrimientos y siguen viviendo en su burbuja de ignorancia. Desgraciadamente, son muchos. Ya sea porque se sienten demasiado débiles o se ven presionados por sus iguales, sacrifican su curiosidad y lo que ésta podía depararles en pos de las marcas de ropa, porros con los que se marean o el bumping. No les es fácil decir si les gusta o no, porque han sucumbido al cánon, a lo que les echan. No saben ver más allá porque para ellos no hay nada más allá, no tienen criterio y gustan de acomplejar a los que sí. Si tengo un propósito este año, o más bien un (ingenuo) deseo, es que los adolescentes se dejen llevar por esa curiosidad y les lleve a lugares que jamás habrían imaginado. Estos son 5 de mis descubrimientos más importantes del año pasado:

1. Bruce Springsteen. Un día me pasaron “Radio Nowhere” por el messenger. Me sonaba el nombre de su artista. No paré de poner la canción una y otra vez, y empezé a indagar por la red. Desde entonces no he parado de pensar, cantar, brincar y llorar con sus canciones, videoclips, letras y directos. Es un poco engorro el copiar las letras de las canciones a un traductor y que a veces te salgan sin sentidos, pero en su caso sentía la necesidad de hacerlo. A pesar de que ha ido alternando diferentes estilos a lo largo de su carrera, su espíritu ha estado siempre ahí y no exageraría al decir que si hay un tipo de música que me gusta y va conmigo esa es la del Boss. Me estuve mordiendo las uñas al no poder ir al concierto que dio en el BEC de Barakaldo. Este tío y la E Street Band son grandes, demasiado. Quiero descubrir mucha más música, y he escuchado algunos grupos nuevos, pero ninguno como él (aunque también sería estúpido escuchar grupos con la intención de que le superen). Sé que tengo un gran horizonte por explorar en el mundo de la música. Estoy abierto a recomendaciones (ya hice caso a las que algunos de vosotros vertisteis en “Sobre mí”).

2. David Lynch. Se ha convertido en uno de mis directores favoritos. Aquel día en el que alquilé Mulholland Drive por curiosidad, Lynch hizo que le diera al coco como pocas veces había hecho antes. Sé que para los detractores sus films más oníricos no son más que desvaríos sin sentido, pero para mí son un milagro de la evasión, en los que uno no puede parar de pensar en los posibles significados encriptados que se sugieren. La guinda del pastel es que también consigue emocionarme muchísimo con películas “auténticas” y lógicas como Una historia verdadera y sobre todo, El hombre elefante.

3. Los conciertos. Ya había ido a varios conciertos antes, pero fue en las fiestas de Bilbao del año pasado cuando uno me cautivó. No, no fue el de Dover. Este me supuso una decepción tremenda. Cristina Llanos parecía una pija hablando, todo el mundo la vaciló. No paraba de menear la cabeza como una posesa y luego no le llegaba la voz, era como una gallina afónica. Encima versionaron algunos temas anteriores al “nuevo estilo”. Oir Serenade a lo techno-electrónico-pop fue sin duda un golpe demasiado fuerte, como una prostitución de todo lo que habían sido. El de Skalariak sí que me gustó, más que nada porque no tenía ni repajolera idea de cómo se bailaba el Ska y yo pensando: ”¿pero qué se ha fumado la gente?”. Superada la confusión, disfruté dando buenas hostias, no sin caerme y que me pisaran encima unas cuántas veces más.
Pero tampoco, el concierto que me hizo vibrar fue… El Arrebato (vómitos entre los lectores). Empezamos viéndolo desde atrás y entre empujones disimulados acabamos en la tercera fila. Allí, con la música a tope me entró un subidón terrible. No paraba de saltar y gritar los estribillos, y en una de estas el pavo me miró y fue en plan “jodeeer, el tío de El Arrebato me ha mirado” y ahí ya me entró la euforia. Debo decir que el estilo de música de El Arrebato no me gusta, pero creo que en las primeras filas hasta con María Jimenez cantando me entraría el subidón. Bueno no, ahí me he pasado xD. No quiero ni imaginarme a mí mismo si el concierto hubiera sido del Boss, Bon Jovi, Dover “Dover” o los Red Hot. No quiero irme de este mundo sin estar en uno de todos ellos, aunque luego la resaca sea tremenda, no pueda hablar en días y tenga unas agujetas del horror. Ah, y los prefiero al aire libre.

4. Sueños archivados. No recuerdo cuándo, pero más bien a principios del año pasado empezé a apuntar mis sueños. Sí, anotaba todo aquello de lo que me acordaba. Soy incapaz de describir qué signficaba eso para mí y por qué lo hacía, pero sí puedo decir que fue una de las cosas más productivas que hice el año pasado. Son cosas tan extrañas… No sé decir si son fascinantes ni si es algo de mi karma o qué. Pero tienen algo que va más allá de todo, relacionado con mis deseos más profundos, no sé si me entendeis. Me gusta mucho leerlos y revivirlos en mi mente. Espero no dejar de soñar nunca.

5. Las series. Había visto muchas series antes de que el 2007 llegara. Pero con la “revolución” de series de calidad ya desde bastante antes de lo que me imaginaba, empezé a descubrir series, enganchándome irremediablemente a ellas y esperando ver lo que les ocurriría a mis personajes favoritos en el siguiente capítulo. A esto Internet y el ADSL ayudaron muchísimo, ya que me molesta bastante seguir un horario preestablecido. Así pues, descubrí series como Perdidos, The Shield, A dos metros bajo tierra, Scrubs, Weeds, Los Soprano, Firefly, Heroes, Hermanos de sangre, Las chicas Gilmore, The IT Crowd, Nip/Tuck, Jericho… y seguí viendo otras que ya seguía como Los Simpson, Buffy o Friends.
En un plano más secundario descubrí el whisky escocés (qué delicia), el MP3 (que me amenizó considerablemente las idas y venidas), los cigarrillos (bueno, creo que ya empezé a probarlos en el 2006 xD), el salir por la noche (con resultados anímicos de lo más dispares)… y por supuesto, seguí explorando en los campos que más me gustan (el Cine y los videojuegos). Con todo, no tengo propósitos de año nuevo más allá de centrarme un poco más en los estudios. Tan sólo tengo curiosidad por ver qué me deparará este 2008.
Lo mejor y lo peor del 2007, y feliz año nuevo!
Ya sé que un post de este tipo tiene poco o más bien ningún mérito, pero no quería ser de los pocos que se queden sin hacerlo, que a nada que me despiste lo publico el año que viene (malísimo, lo sé). Bueno, ahí va:
Lo mejor:
- Más extraño que la ficción (Marc Forster).
- Promesas del este (David Cronenberg).
- Deseo, peligro (Ang Lee).
- American Gangster (Ridley Scott).
- Juegos secretos (Todd Field).
- Ratatouille (Brad Bird).
- Zodiac (David Fincher).
- La vida de los otros (Florian Henckel-Donnersmarck).
- 300 (Zack Snyder).
- Stardust (Mathew Vaughn).
Lo peor:
- Bratz: La Película (Sean McNamara).
- Bloodrayne (Uwe Boll).
- Ghost Rider, el motorista fantasma (Mark Steven Johnson).
- La última legión (Doug Lefler).
Y afotunadamente no he visto más. Ya sé que Bloodrayne fue directamente al videoclub, pero quería hacerle un hueco a mi amigüito Uwe. En lo mejor me dejo El truco final: El prestigio, La fuente de la vida, El ultimátum de Bourne, The Host, Diario de un escándalo, El Orfanato, REC, 28 semanas después y Adiós, pequeña, adiós. Estas irían después de las diez primeras. He decidido no meter en lo peor a La brújula dorada, pero la verdad es que me resultó una gran decepción (sin ir con grandes expectativas).
Feliz año nuevo a todo el mundo y no os atraganteis con las uvas!!
Las historias de amor más tristes del mundo.

Me he propuesto hacer este post con brevedad, esa a la que tan poco estais acostumbrada viniendo de mí por esa facilidad que tengo a enrollarme yo sólo XD. Podeis ver en mi ficha de usuario de Filmaffinity las películas que más me gustan. Muchas son las películas que nos emocionan y nos hacen vibrar, permanecen en nuestra memoria y perdura nuestro afecto hacia sus personajes. En esta ocasión me propongo hacer una lista de las 10 historias de amor más tristes del mundo; ya sea amor heterosexual, homosexual o amor por uno mismo. Estas se pueden valer con recursos más bien fáciles como la muerte de alguno de los enamorados o de música tan bella como la de Ghost (esta no la pongo, la música casi me convence de que el resto no acabó de convencerme). Éstas películas suelen describir muy profundamente a los enamorados, para lograr la empatía y posteriormente, la emoción. Todas (o casi) tienen en común las innumerables penalidades que éstos tienen que padecer. Éstas son mis favoritas (dejo fuera Toro salvaje porque la tengo reciente, pero como amor a uno mismo no tiene precio y seguramente la incluiré en una lista posterior):
1. La vida secreta de las palabras (Isabel Coixet). El holocausto marca, y Coixet nos lo explica a la par que se teje un singular cariño entre los dos inadaptados protagonistas. Escena que se me quedó grabada: La confesión de Hannah. Una de las escenas más duras que he visto.
2. El nuevo mundo (Terrence Malick). Tal vez, una de las exposiciones cinematográficas más puras y bellas del amor y sus orígenes. Y Q´Orianka Kilcher todo un descubrimiento como Pocahontas (bueno, en realidad no sabemos si es ella), a cuya tierra, que irradia el milagro de la inocencia, le queda poco tiempo de tranquilidad. Escenas que se me quedaron grabadas: Toda la primera hora (y parte de la segunda). Es tan lejana a nuestro modo de vida, tan pura, tan pacífica, tan libre…
3. Mulholland drive (David Lynch). Nunca el subconsciente emocionó tanto. Lynch es un genio y lo sabe, por eso se vale del amor entre Watts y Harring para transmitirnos lo más intrincado de esta emoción. Escenas que se me quedaron grabadas: La del teatro, la del bar, la de las miradas de Watts llenas de celos y desilusión… TODAS. Toda la película se me quedó grabada.
4. 2046 (Wong Kar-Wai). Otro genio, que nos da una visión liberadora, ardiente de pasión y deseo del amor. Al tiempo, nos ofrece un excelente retrato de un hombre predestinado a que este sentimiento no sea duradero y un remoto lugar donde dura eternamente. Escena que se me quedó grabada: Todas en las que se describe ese extraño y fascinante lugar en el que nada (o todo) cambia. Porque 2046 no es sólo el año al que se dirige el tren, ni un número de habitación. Eso se descubre viendo la película. Tengo pensado hacer una crítica sobre ella, pero me gustaría revisionarla.
5. Código 46 (Michael Winterbottom). Winterbottom no se muestra frío en exceso, pues consigue emocionar con una historia de amor imposible en un mundo plurilingüe, dónde el sistema borrará recuerdos no-convenientes. Pero, ¿se pueden borrar las emociones, el amor? ¿Se puede soportar la vida en medio de ninguna parte con ese sentimiento en el interior y con la certeza de que jamás verá la luz? Frase que se me quedó grabada: “Todos los niños son especiales, no sé de dónde salen tantos adultos mediocres”.
6. Monster (Patty Jenkins). No es la película más sutil realizada, pero gracias a la sinceridad de los personajes y sus motivaciones, estos consiguen traspasar la pantalla y dejarnos K.O. con el desolador entorno que les rodea. A esto contribuye la labor de una inmensa Charlize Theron, en una de las mejores y más sentidas interpretaciones de los últimos años. Escena que se me quedó grabada: La conversación Theron-Ricci en la parada del bus y la llamada telefónica.
7. Eternal sunshine of the spotless mind (Michael Gondry). No sólo es una maravilla que roza la obra maestra, sino que plantea la pregunta de los recuerdos de Código 46 con mucha más complejidad y hondura. ¿No son las emociones algo tan fuerte, incapaz de ser desterrado de la memoria? La huída de Carrey con Winslet por sus recuerdos lo dice todo. Además de este y otros temas, la película es una sincerísima y emotiva (no por trágica, que un poco también; sino por cercana) historia de amor. Ya le dedicaré una crítica en condiciones resaltando todas sus virtudes. Plano que se me quedó grabado: El último, con los dos protagonistas corriendo por la playa, con la repetición de ese bendito sentimiento que es la felicidad y el amor mutuo, sugiriendo que se repite eternamente. Ohh, qué bonito…
Y para finalizar, la pregunta de rigor, ¿qué películas propondríais vosotros?

Meme: 5 (reveladoras) confesiones cinéfilas.
Tenía pensado escribir este post ayer, pero la resaca de la diversión de la noche anterior me lo impidió. Hacía tiempo que no me desmelenaba ni me alocaba tanto. Nuestros disfraces daban mazo el cante, pero para eso están los carnavales. Me lo pasé de p. madre. Hoy ya estoy completamente sobrio y con disposición mental (ganas tampoco te creas…) de escribir este post. Visto que en muchos blogs ha aparecido la moda de los “Memes” (que viene a ser una cadena de blog a blog sobre un determinado tema) he decidido lanzarme y hacer uno yo también. Por lo que he podido ver se trata de temas bastante personales (también hay muchas frikadas xD), pero vinculados, cómo no, a esa afición que los bloggeros compartimos: el Cine. Así pues, me dispongo a desnudarme (metafóricamente) y contaros un poco más de mi vida cinéfila:
1. La primera vez que entré a una sala de cine fue para ver Pocahontas. Tendría 2 o 3 años. Recuerdo que sentí una sensación de asombro. También recuerdo (muy difuminadamente) que no aguanté ni dos segundos en la butaca y me fuí a la sala contigua en la que me parece que daban La princesa cisne. Tras estar un rato en ésta, me aburrí y regresé a la primera. Recuerdo que sólo estaba yo y una niña de 6 años. Estuvimos toda la película correteando y haciendo el indio. Por aquel entonces el cine me la traía bien floja.
2. La película de mi vida es La momia, sin duda alguna (sacaron una serie de ella que no me gustó nada, copiaba todos los elementos del film, pero a lo infantil). La ví en un día muy especial, no sólo por ser mi séptimo cumpleaños. Fue la primera película que asimilé con un juicio más o menos comprensible, e hizo que recordara ese día como si fuera ayer. A partir de ésta película empezé a tomarme en serio el Cine, me apasioné por la cultura egipcia (todavía tengo en mente un futuro viaje a Egipto) y causó mi entusiasmo hacia el 7º arte. Fue mi película favorita durante dos años hasta que en 2001 llegó El pacto de los lobos. Ésta última no duró mucho como favorita, tras ella llegaron más y más favoritas. Acabo de darme cuenta ahora mismo. El día de mi 7º cumpleaños me apasioné por el 7º arte. Curioso xD. Además, con esta película descubrí a mi ahora actriz favorita, Rachel Weisz. Cuando ví La momia por segunda vez y posteriormente me deleité con Un niño grande, Weisz me causó un sentimiento de posesión única indescriptible. Pensaba que era el único que la conocía, que era su descubridor, que nadie más que yo la conocería ni adoraría tanto y que me casaría con ella xD.
3. De pequeño guardaba las entradas de las películas que veía para luego enseñarlas en el cole y fanfarronear de la cantidad de pelis que veía. Luego, fuí dejándo esa costumbre. La retomaba cada poco tiempo, pero a las 10 entradas o así solía dejarlo y volvía a coleccionarlas tras unos cuantos meses. Hace poco guardé las entradas de Piratas del caribe 2 y otras cuatro o cinco películas, pero pasé y la costumbre volvió a evaporarse. No obstante, creo que volveré a guardarlas porque pienso que dentro de diez o quince años sentiré nostalgia al ver las entradas del momento en el que pensé que ese mismo día, dentro de diez o quince años, sentiría eso mismo que estaba sintiendo, ese dichoso momento.
4. Hago listas cinematográficas de todo tipo. No tan mordaces e irónicas como la de la foto, pero sí xD. Me gustan mucho las listas de filmaffinity, tengo pensado añadir alguna más personal. Escribo en un cuaderno las pelis que tengo pendientes por ver, las que al día siguiente miraré en filmaffinity para ver qué puntuación le ponen, listas de películas que ví hace tiempo y de las cuáles ni me acordaba y apunto para no olvidarme… Ayer mismo por la noche, tras pasar el rato con Y entonces llegó ella, cogí el cuaderno (que no diario, de eso paso mogollón) y apunté el Meme que estoy haciendo ahora, o que mejor dicho, estoy copiando de mi cuaderno.
5. Muy a mi pesar, no me gusta ver las películas en V.O. S. A ver si me explico, no es que no me guste, es que los subtítulos me resultan molestos, y en un despiste me puedo perder algún detalle importante de la película. Sé que esto me quita puntos como buen cinéfilo, pero los subtítulos me superan. Si supiera inglés fluído vería las películas en versión original encantado. Aún así, en casa, con tiempo, a veces me da por cojer un DVD y ponerlo en versión original, generalmente de esas películas que ya has visto cientos de veces, simplemente por curiosidad de oír cómo es la voz original de los actores. Y es curioso, antes me pasaba horas y horas tragándome extras de películas en V.O.S. También es curioso que la única película que he visto en V.O.S. en un cine (no había más remedio) se haya convertido en una de mis favoritas: Old boy, maravilla coreana de Park Chan-Wook. Aunque es cierto que últimamente están haciendo doblajes pensosos, que no corresponden con el movimiento de la boca, que le quitan toda la emoción a la película e incluso se hacen cansinos, como comento en el caso de Diamante de sangre. Le paso este Meme a Ramon Balcells, Nüx, Freddyvoorhees, Plisskeen, Plissken, Jazzman, Deckard, PequeñoIbán y a todo aquel que quiera o desee hacerla.
Arde Hollywood (de furia).
La verdad es que este post tendría que estar dedicado a la película Dreamgirls, que ví ayer y hoy tocaba criticar. Pues no me apetece en absoluto. Prefiero comentar un artículo que ví en la mediocre revista Cinerama. En el libro Moteros tranquilos, toros salvajes, el escritor Peter Biskin trató la historia del cine americano de los 70 y sus anécdotas más llamativas. Ahora publica un nuevo libro titulado Sexo, mentiras y Hollywood, esta vez centrado en el cine de los 80, más estrambóticas anécdotas, situaciones y la avalancha de cineastas surgidos gracias al polémico (y ultrapoderoso) presidente de Miramax Harvey Weinstein. Y digo polémico porque es muy probable encontrarse con alagos hacia él alzándole al Olimpo de los dioses como comentarios que le pongan al nivel del barro. Probablemente sea el mayor enemigo de aquel con talento pero sin un duro, sin contactos y con mucha ilusión y ganas por hacer una obra cinematográfica, pobre ingenuo. También es fácil intuir a quiénes les sigue produciendo películas y a quiénes ha rechazado. Fama tiene (y de pasta ni hablamos). Lo que es innegable es que es un valor en alza para el cine actual y probablemente (y tal vez desgraciadamente) imprescindible para que ésta gran industria siga funcionando. Estas son algunas declaraciones y citaciones lapidarias de conocidos cineastas, actores y actrices tras (o antes de) trabajar con él, todas ellas presentes en el libro:

“No tiene nobleza y es posible que le guste ir detrás de películas que le hagan parecer más noble” Bernardo Bertolucci.
“Lo que más me gusta de trabajar para Harvey es que se parece al viejo sistema de estudios. Te dice a la cara que te vayas a la mierda” Matt Damon.
“¿Si volvería a trabajar en un proyecto de Harvey? De ningún modo. Antes prefiero vender calcetines a cinco dólares los tres pares. Hay un dicho que dice: A Dios no le gustan los feos. Toda la mierda que ha hecho a lo largo de su carrera, todo eso va a volver y va a pasarle factura. ¡Es un cabrón mentiroso! ¡Un gordo hijopta! ¡Una rata! Él mismo me dijo que montó Pulp Fiction. Y hasta es probable que también montara Ciudadano Kane, ¿no?” Spike Lee.
“Prefería el estilo de Weinstein a las sonrisas y a los apretones de manos y a que depués me dieran por el culo a mis espaldas, ése era el modus operandi de Hollywood. Me gusta Harvey” Ben Affleck.
“Fui a Nueva York y hablé con Harvey sobre mi papel en Chocolat. Me dijo: Antes tienes que pedírmelo. Yo estaba desconcertada, pero se lo pedí, con la lengua fuera como una mendiga, y Weinstein me dijo: Deacuerdo, el papel es tuyo” Juliette Binoche.
“Miramax aplicó una táctica de mano dura para que pusiése a Gwyneth Paltrow en lugar de Parker Posey en So Shoot Me, película que tenía previsto dirigir. Queremos actrices con mucha más garra, les dije, pero Miramax quería poner a Gwyneth Paltrow en cada película que cayera en sus manos” Diane Keaton.
“Iré a la tumba sin volverle a dirigir la palabra. No volveré a trabajar para ese hombre” Rosie O´Donell.
“Haz lo que quieras. He hecho Iris y la he entregado. No me importa lo que hagas. ¿No quieres estrenarla? Te daré el número de Judi Dench. Llámala y dile que vas a dejar que se pudra, no pienso ser yo quien le transmita ese mensaje. Te deseo una agradable conversación. (Sobre Las horas): Quería que Nicole Kidman interpretase a Virginia Wolf al natural, estaba decidido a no permitir que se pusiera una prótesis en la nariz. Llegó al extremo de enciar a alguien a Londres a verla. Puse un guardia de seguridad en el plató para que esa persona no pudiera acercarse a Nicole” Scott Rudin.
“Sólo hay una parte de Harvey que funciona, la habilidad para escoger guiones y películas. Por lo demás, como persona es un absoluto desastre” Daniel Day Lewis.
“Llamé a todo el mundo cuando Anthony Minghella me dijo que El paciente inglés se iría a pique. Nadie la quería. Harvey dio un paso y puso el dinero” Sidney Pollack.
“Le apasionan las películas como a un perro las salchicas. No le importa nada que lleves cuarenta años haciendo cine y que la gente sepa quién eres. Él tiene que ser el matón del patio de escuela, retorcerte el brazo hasta hacerte gritar” James Ivory.
“Harvey se levantó y empezó a gritarle a mi socio. Yo me levanté y le contesté, también gritando. Me sentía un actor de una de esas películas de mafiosos escupiendo frases como: Estás insultando a mi familia. Y dije: Nos vamos. A nosotros no nos grita nadie. Y nos fuímos. Enseguida oímos pasos por el pasillo, nos seguía. Entramos en el ascensor y las manos de Harvey separaron las puertas en el último momento e impidieron que se cerraran. Como si Terminator 2 viniera a por nosotros” Tom Tykwer.
“¡He oído tantas veces que Uma es de la familia Miramax! Y lo es; pero hasta que una película suya no funciona; entonces deja de ser de la familia. Entonces ni siquiera eres un primo lejano. Es un auténtico engaño. Uma no es parte de la familia Miramax. Ella tiene su familia: La familia Thurman” Ethan Hawke.
“Yo soy el Mickey Mouse de Harvey. Por lo que a mí respecta, podría venir al plató todos los días. ¡De lo único que hablamos es de lo estupendos que somos!” Quentin Tarantino.
Como conclusión podríamos sacar el duro proceso creativo de las películas, la arrogancia de los que deciden si se estrena o no y que muchos cineastas que realmente aman lo que hacen se ven sometidos a multitud de sandeces y humillaciones (como en todo) para poder estrenar sus películas. Yo me quedo con la frase de Bertolucci, aunque todas me gustan. En fin, tendré que comprarme el libro. Lo de este tío (siguiendo las declaraciones) es bastante fuerte. Debe ser frustrante entrar a su despacho y que al pasar se fije detenidamente en tu careto y te diga sin saber qué opinión le has causado: Siéntate (por tener gomina en el pelo) o lárgate (porque he visto un poco colgando de tu nariz). Creo que lidiando con este señor uno deja demasiado espacio a la suerte, suerte que por otro lado necesitarás si quieres lograr algo en esta difícil (pero apasionante, ante todo) industria.

Rebelión en las aulas: La estupidez nos acecha.

Hoy dejo un poco de lado el cine y paso a comentar un tema que me está rondando la cabeza desde que empezé en septiembre 3º de E.S.O. La cuestión es el profesorado, el incompetente profesorado. ¿Quién es el imbécil que los coge? Ya sé que últimamente están dando la vara que si acoso a los profesores y bla, bla, bla. La mayoría de veces eso es sólo una tapadera para esconder lo malos profesores que son y lo elevado de su incompetencia. Este año nos íbamos a poner rectos. Nos han tocado profesores muy estrictos por regla general, pero alguno raya lo paranormal. El caso es que hay dos profesores, uno de Matemáticas y otro de taller de Investigación Científica, que no sé si son así de tontos o nacieron así.
Empezamos por el bobo, ingenuo, zoquete o como le querais llamar profesor de taller de Investigación científica. Se llama Luis. Esta misma tarde hemos estado tres amigos partiéndonos la pelbis de la risa. Este tío tiene el mismo tic que la niña de Shrek de Buenafuente. Está todo el rato: Bai, bueno, venga, vale, ondo. Siempre nerviosísimo, sudando, llendo de un lado para otro sin hacer nada. Nos da unas fichas para hacer y hace que las explica en la pizarra. Y es que da unas explicaciones para morirse: “Este mineral es un 3,2, hacia afuera, pero no ovalado, sino para dentro, muy tarde” Palabras textuales. La explicación más lógica que le encuentro es que no sabe nada de Euskera. Cuando no te puedes contener es cuando estamos todos hablando de nuestras movidas y se pone a hablar sólo. Nadie le escucha y sigue explicando. Un día, el típico graciosillo le dijo: ¿Eres tonto? Anda, chúpamela entera. Y él: Bai, bueno, venga, ondo… La gente con el MP3, el móvil (una vez llamaron), y una vez hasta con un cigarrillo. Ahí sí que por fin dijo algo: En espacios interiores está prohibido fumar.
El otro, ya un caso grave, se llama Juanjo y nos enseña Matemáticas. Lo primero, la gente lo vacila más que a Tamara (la mala), por su físico. Anda medio cojo, tiene un brazo doblado inmovilizado, tiene una barriga enorme, es birojo y tartamudo. A mí esto me parece demencial. Este no es tonto, y por ese trío de niñatos los demás nos tenemos que joder también. Es realmente difícil seguir sus explicaciones, con su tartamudez uno no se entera de nada y explica fatal ya de por sí. No hace nada ameno ni nada. Explica igual igual que Jeff Bridges en El amor tiene dos caras, pero peor, mucho peor. Cuando le bacilan sólo para un poco y prosigue. Y yo me pregunto cómo es capaz. Le llaman salchicha, bola de sebo, langui (del grupo La excepción). No me explico cómo teniendo la autoridad de profesor puede aguantar semejantes insultos. Luego, a la hora del exámen lo pagamos todos, los pone chungísimos y con cosas que ni había dado. Los pone tan largos que nos propone comer antes e ir media hora antes a hacerlo. ¡Pero que el exámen lo tienes que hacer en la hora preestablecida para que nos dé tiempo, zopenco!
Esto es grave, porque influye en nuestro futuro. Cuando pasemos a cuarto no sabremos nada y ahí sí que estaremos jodidos. Yo he pencado la primera evaluación. No cuenta ni el trabajo del cuaderno ni el comportamiento. El cuaderno no lo mira y da por supuesto que todos nos portamos mal y le insultamos al pobre. ¿Cuál es pues la posible solución al problema? Ya nos han dicho que echarle no le van a echar, aunque casi todos los padres hayan ido a protestar. ¿Apuntarse en una academia? Eso es lo que se debería hacer si no se te da bien la materia, pero si el problema está en el profesor ¿debes gastarte un dineral por él? Porque encima una amiga se apuntó a una academia y aún así le puso un 3 en la global. Yo no tengo la culpa de sus traumas infantiles ni de su egocentrismo. Esto es corrupción escolar, joder.
Bufff, siento que me he enrollado un montón. Pido disculpas. Para ir finalizando (el suplicio), acabo con esa falsa propaganda del profesor acosado. Conozco varios institutos de mi zona, algunos protestando por esta causa, y puedo decir con objetividad que las cosas no son ni blancas ni negras. Muchas veces los profesores se pasan un huevo, o culpan de algo sin ninguna prueba a quien tienen manía. Se ven prejuicios por todas partes. Habrá algunos casos en que los profesores se sientan acosados por alumnos realmente salvajes. Pero la causa más frecuente es la falta de disciplina que se imparte a los alumnos. En Historia tenemos a una profesora canija, pero nadie abre la boca porque es más recta que una regla (de medir) y sabe que si nos pasamos va falta. Si un tío grandullón no sabe cómo imponerse y ser respetado es su problema. En la posición en la que está lo tiene bien fácil. Antes se le daba un zurriagazo al alumno y listo. Ahora hacen eso y el alumno va corriendo a denunciárle. Por eso, los alumnos lo tienen más fácil a la hora de intimidar al profesorado, pero yo en ese caso acudiría a la dirección y me dejaría de hacer la víctima. Los métodos han cambiado, pero nadie impide a un profesor llamar a casa del alumno o poner una falta por mal comportamiento. Insisto, es su problema, no el nuestro.
Sueños.
Para cambiar un poco de tema y parece desahogarme un poco, voy a contaros un sueño que tuvey que recuerdo muy bien. Yo tengo muchos, de lo más grotescos (como los de todos, supongo), y lo extraño es que casi siempre los recuerdo. A veces no, pero la mayoría de veces sí. En su ridiculez también hay algo profundo, que viene de nuestro propio yo, nuestra identidad, que me reulta fascinante aunque no tenga sentido. Esa es la razón principal por la que me encanta Mulholland Drive. Hoy en clase de Lengua, a modo de redacción, lo he expuesto. No sé qué os parecerá:
Era una fría y húmeda noche. El cielo estrellado alumbraba mis pasos. La estrecha calle por la que iba se terminó y comenzé a andar entre hierbas. Estaba subiendo por una colina verdosa, temeroso de tropezarme. De hecho lo hize. Caí en una especie de hueco, lleno de plantas y animalejos. De repente me sentí a gusto. Estaba en comunión con la naturaleza. Pero tenía que volver a casa y la inquietud se apoderó de mí. Me levanté y seguí subiendo la colina. Conseguí pasar por los arbustos, no sin unos cuantos arañazos.. Ya no iba a casa, no sabía adónde iba. De hecho, no sabía de dónde venía. Llegué a un enorme campo despejado, pero con hierbas verdosas que alcanzaban mi cuello. Era enorme. Estaba rodeado por los árboles por los cuales había pasado. Era un campo plano, completamente. La luz de la luna lo iluminaba casi por completo. De repente, una luz cegadora se apoderó de todo. De los árboles, arbustos y animales, de mí. No sé si sería un avión, un ovni, o si en cambio era mi destino, mi salvación. En todo caso nunca lo supe. En ese momento me desperté.
Y vosotros, ¿qué sueño o sueños os ha alucinado por lo rocambolesco o absurdo que es? Ponedme alguno, tengo mucha curiosidad.
