Proyecto Sesiones Dobles: Wong Kar-Wai.

marzo 31, 2007 at 3:25 pm (Directores, Proyectos)

Proyecto sesiones dobles

Hoy (bueno, ayer) comenzamos este nuevo (esperemos a lo de “apasionante”, de momento me parece más adecuado “interesante”) proyecto en el que proponemos a nuestros lectores a que vean dos películas de un determinado director para luego comentarlas, tal y como se explica en las instrucciones. En esta ocasión comenzaremos con Wong Kar-Wai, un director nacido en Shangai pero criado en Hong Kong, con numerosos premios y reconocimientos a sus espaldas, entre ellos el de mejor director en Cannes en 1997 por Happy Together. En numerosas entrevistas ha declarado que en su opinión el saber hacer Cine no se puede aprender en una escuela; se lleva dentro. Él sirve de referencia a ello. Las películas seleccionadas de este director son las siguientes:

Título: ‘2046′
Título original: ‘2046′
Año: 2004
Director: Wong Kar-Wai
Guión: Wong Kar-Wai
Reparto: Tony Leung Chiu-Wai, Ziyi Zhang, Chang Chen, Faye Wong, Maggie Cheung
 

Título: ‘Deseando amar’
Título original: ‘Fa yeung nin wa’ / ‘In the mood for love’
Año: 2000
Director: Wong Kar-Wai
Guión: Wong Kar-Wai
Reparto: Tony Leung Chiu-Wai, Maggie Cheung, Ping Lam Siu

FILMOGRAFÍA COMPLETA:

– 2046 (2004).

– Eros (junto con Steven Soderbergh y Michelangelo Antonioni) (2004).

– In the Mood for Love (Deseando amar) (2000).

– Happy Together (1997).

– Fallen Angels (1995).

– Ashes of time (1994).

– Chungking Express (1994).

– Days of Being Wild (1990).

– El fluir de las lágrimas (1989).

Fechas de visionado: Del 30 de Marzo al 15 de Abril
Fechas de comentarios: Del 16 al 20 de Abril
Blogs participantes: Books&Films, ¿Y si esta vez te quedaras?, Cineahora, Cinematic World, El día del cazador, El séptimo arte, El diario de Mr. Macguffin, The Observer (de momento).

Respecto a la selección de películas, decir que no ha corrido bajo mi cargo, pero espero que en próximas sesiones dobles se me de un poco de voto y pueda sugerir opciones. Por otro lado, lo de elegir dos de los trabajos más significativos de cada director puede dar la sensación de desdeñar o despreciar el resto de su filmografía. Por mi parte, aclaro que no es así, y en el caso de haber visto otra obra del director me gustaría exponer una breve opinión sobre ella. Además, este proyecto me viene fenomenal para degustar más cine, en preferencia de directores como he cogido la costumbre de hacer últimamente.

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Capitanes intrépidos: Maravillosa aventura en alta mar.

marzo 31, 2007 at 1:38 pm (Clásicos de ayer y de hoy, Críticas)

Pensaba colgar un post anuncando mi retirada temporal de los blogs, pero como la semana santa me ha pillado de sorpresa, ahora voy a tener el tiempo suficiente para actualizar mi blog de vez en cuando. Tengo unas cuantas críticas pendientes (El último rey de Escocia, The Host, The Shield (serie), Terciopelo zul, Donnie Darko, Toro salvaje, Adaptation, La última noche, Cube, Tres colores: azul, Querida Wendy o Diario de un escándalo que ví ayer), pero finalmente me he decantado por la que probablemente, más me ha gustado de todas ellas. Hace dos viernes me compré Capitanes intrépidos. Tenía serias dudas entre otras, pero no pude escoger una mejor. La ví el pasado domingo, me fastidió por una parte porque pensaba grabarme Jules y Jim que daban en La 2, pero cuando terminé de ver ésta ya había empezado. Aún así no me arrepiento en absoluto, qué maravilla, ¡por el amor de Dios!

Capitanes intrépidos cuenta la historia de Harvey Cheyne (Freddie Bartholomew), un niño asentado en un modo de vida cómodo, dado que su padre es un importante hombre de negocios. Tiene todo lo que aparentemente necesita, pero su padre no puede dedicarle mucho tiempo, por lo que demostrará una falta de disciplina y alardes de prepotencia que le harán caer en un malentendido y también caer del barco dónde viaja. En el mar será rescatado por Manuel (Spencer Tracy), un humilde pescador que le llevará a la goleta We´re here, dónde su vida cambiará para siempre. Como anécdota, decir que la canción que canta Manuel con su instrumento (Ay mi pescadito no llores ya más…) me la cantaban a mí de pequeño.

He de confesar que no soy muy amigo de los clásicos. Me dan mucha pereza y más aún si son en blanco y negro. Muchos me parecen muy sobrevalorados, y dan a pensar que hechos en nuestra época tampoco serían gran cosa. Ésta película da a pensar lo contrario, que ya nunca se harán películas así. Es más, creo que, de los clásicos que he visto, si hay uno que se merece estar dónde está, ese es Capitanes intrépidos. El director, Victor Fleming, se basa en una novela de Rudyard Kipling (dicen revitaliza cada página del libro, pero como yo no le he leído…) para relatarnos una de las más emotivas historias de amistad y amor fraternal jamás contadas. Fleming dirigió unas cuantas películas antes de ésta, pero fue Capitanes intrépidos la que le valió la fama y el reconocimiento necesarios para poder realizar films como Lo que el viento se llevó o El mago de Oz, que dudo lleguen al nivel que alcanza esta maravilla.

La historia está ejemplarmente narrada, con un estudio de comportamientos y consecuencias al principio que en su desarrollo alcanzan la perfección. Los personajes están magníficamente retratados, destacando a los dos protagonistas. Freddie Bartholomew, que hace el papel de niño malcriado y uraño de forma magistral y le queda fenomenal. Una de las mejores actuaciones infantiles que he visto. Un joven Spencer Tracy (ganó su primer Oscar por esta película), cuyo papel de pescador humilde también le viene como anillo al dedo. Le dará a Harvey el afecto que su padre biológico le ha negado, pero con discrección, dado el rudo ambiente del mundo pesquero. La relación entre ambos consigue hacerse enternecedora, y Tracy respresenta una especie de modelo de padre y persona a seguir. Paciente, maduro, protector y puro. Porque su personaje es enormemente puro, como se puede ver en los excelentes diálogos, que son todo un recital de bondad, nostalgia y amor. Y es que esta película está llena de diálogos para recordar. Sin citar ninguno, todos entre los dos personajes principales y algunos entre unos pescaderos y la competencia son sublimes, con enseñanzas, pasado enterrado, optimismo a la hora de ver la vida, etc.

El punto más fuerte de la película, aparte del excepcional guión y su progresivo avance (es que es perfecto) y de la relación entre los dos personajes, destacaría la evolución de los personajes, ejemplar. La “transformación” de Harvey de niño quejica y prepotente a un niño más crecido, valiente, honorable y capaz de rectificar ante sus malos actos se nos muestra de forma tan sincera que resulta, pues eso, una evolución ejemplar de personajes. En cierto momento, cuando el personaje de Harvey dice: “Yo quiero quedarme contigo, Manuel”, se produce un torrente de sinceridad que sobrepasa las barreras del cine para llegarnos directamente al corazón. Por eso, yo creo que a uno le es completamente imposible retener las lágrimas en el final (¿por qué tienen los guionistas que ser tan crueles?) y mantenerse al margen de algo que describe el significado de la “emotividad” en su forma más pura.

Al final nos queda una OBRA MAESTRA incontestable, perfecta en todos sus aspectos, tierna donde las haya, que rebosa emotividad y sentimientos a flor de piel con una sinceridad chocante y una carga desbordante de emotividad. Se la ha copiado mucho, y se nota porque reconozco muchos elementos en películas posteriores (e inferiores, claro), pero ninguna ha sabido captar tan bien el sentimiento de amor fraternal como lo hace ésta del 1937. Es una película que llena, permanece ahí en los recuerdos (he ahí el porqué de las obras maestras) con el cariño hacia los personajes intacto. Como único aspecto negativo (por decir algo) sería que tiene que acabar. Que la película tiene una duración establecida y que nos gustaría que durara eternamente, nos gustaría estar ahí, en alta mar, acompañando a Harvey y Manuel. Es una de esas películas que después de verla dan ganas de agarrar la carátula con todas tus fuerzas y gritar: ¡Qué grande es el cine! En efecto, esta película recoge y nos regala esa bendita sensación que es la magia del cine. Imprescindible para todo cinéfilo o cualquiera que quiera disfrutar de la citada magia. ¡Pescaditooooooooo!

Lo mejor: Prácticamente todo. Desde lo entrañable y tierno de la historia y los valores que transmite hasta la perfección con la que está trazado el guión.

Lo peor: La sensación de tristeza que deja una vez terminada la película.

NOTA GLOBAL: 10.

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300: Cuando la gloria se hace espectáculo y éste se hace glorioso.

marzo 25, 2007 at 12:33 am (Críticas)

Esta tarde por fin he podido ver 300. Ayer no fui porque estaría todo a rebosar, y aún así, hoy el cine estaba hasta los topes. No me quiero imaginar dónde habría tenido que sentarme si no hubiera reservado ayer las entradas. Sentadito en las primeras filas, estaba preparado a disfrutar del espectáculo tampoco con expectativas muy altas, pues esto nunca hace bien. También me metí a fuerza en la cabeza que cabría la posibilidad de que todo fuera una salvajada vacía y sin sentido. Así tenía más probabilidades de que me gustara. Y así ha sido. Hago una pausa en la crítica para los que aún no la han visto y planean hacerlo, pues es posible que se me escape algún detalle relevante que os chafe el film.

Adaptación del cómic de Frank Miller (autor del cómic de “Sin City”) sobre la famosa batalla de las Termópilas, ocurrida en el año 480 A.C. durante las Guerras Médicas, en las que Jerjes, emperador de Persia, trataba de conquistar Grecia. Atenas consiguió convencer a Leónidas I, rey de Esparta, para que participase en la guerra contra los persas. Así, el rey Leonidas (Gerard Butler) y 300 espartanos se enfrentaron a un inmensamente superior ejército persa… Ante todo, y para no llevarse decepciones, hay que saber dónde se mete. Estamos ante una adaptación de un cómic, que por lo que he podido ver la película le es enormemente fiel al folleto de Frank Miller, pero como no lo he leído no voy a opinar en ese aspecto. Al menos, tened presente que en esta ocasión, la excusa de “como el comic me maravilló y la película le es fiel, elogiaré la peli aunque cinematográficamente deje que desear” no vale. La película me ha convencido como tal, como película. No busco rigor histórico, ni hechos que los reprouzcan al pie de la letra (con eso ya demostró Stone lo que se podía aburrir al espectador), busco espectáculo, y a poder ser, que no resulte vacío.

Zack Snyder la ha clavado. En Amanecer de los muertos ya demostró su buen pulso en una película que nada tenía que envidiar a las de George A. Romero. En esta ocasión, supera su prometedor debut y nos ofrece un espectáculo mucho más espectacular y profundo. La historia está muy bien contada, sobre todo al principio. Y es que la película comienza de forma insuperable, contándolo todo con sumo detalle (el entrenamiento y moralización inicial, los viejos de la torre que utilizan a jovencitas como oráculo, toda una moraleja acerca de que la vejez no implica la ausencia de deseo, el collar), lo que hace que nos metamos de lleno en la película. Comenté en un post lo de que me era inevitable pensar en otras cosas mientras veía una película. Pues bien, eso no me ha pasado ni una sóla vez durante su visionado. Y es que 300 es terriblemente entretenida, con secuencias espectaculares (no muchas más de las que aparecían en el trailer, eso sí) y un ritmo constante, que nunca acarrea una sucesión demasiado precipitada de los hechos aunque la duración del film sea bastante ajustada. Esto también es muy elogiable, puesto que en (más o menos) una hora y cincuenta minutos (sin contar los créditos) de película se logra lo que lo que en muchas otras necesitaron casi tres horas. Ya sé que son películas totalmente diferentes, pero me parece muy similar el digamos “plan durativo” que tiene ésta e Hijos de los hombres. La misma duración (esta igual es un poco más larga), pero en la cual hay espectáculo y emoción hasta decir basta. Hasta ahí, porque son películas incomparables unas con otras, y cualquier otra comparación resultaría odiosa.

Otro detalle a destacar sería la visión que se da de la civilización Espartana. Este es quizá, el aspecto más sólido del film, en el que se sustentan todas las acciones de los personajes. La lucha por su tierra, la búsqueda de la gloria (que no es otra que morir en batalla con el orgullo intacto) o la eterna lealtad a los suyos son temas que la película trata mucho mejor que como lo he explicado. Una cultura seria y rígida en la que no hay cabida para el sentimentalismo o incluso, el amor. La ley por preservarla, controlarla y evitar que se desmorone será el mayor propósito de los 300 valientes espartanos, una cultura en la que sólo el hombre fuerte sobrevive. Esto da lugar a muchas equivocaciones y malentendidos, en los cuales se puede llegar a afirmar que la película es un alegato a favor de la guerra, que si es anti-iraní y da una mala imagen de ellos y así caer en la más absurda de las polémicas.

Publiqué un post en el que criticaba el nefasto doblaje del trailer en español de la película. Afortunadamente (oirían lo esperado que era este film y demostraron un poco de compasión), ese doblaje no ha visto la luz. El doblaje de la película es bastante bueno. Para los que les incordie andar leyendo subtítulos se llevarán una sorpresa al ver que no pierde en exceso la potencia de voz de Gerard Butler, por ejemplo. No será lo mismo el “This is Sparta” o “Tonight we dine in hell”, pero el doblaje cumple y bastante bien. Las actuaciones rebosan fuerza y potencia, destacando a Gerard Butler, al que a pesar de sus varios proyectos recientes (El imperio del fuego, Tomb Raider: La cuna de la vida, Mi querido Frankie, El fantasma de la ópera…) no se le ha valorado lo suficiente. Aquí demuestra lo bien que hace de protagonista, y probablemente sea Leónidas el papel que le catapulte a futuros proyectos y le convierta en estrella, como pasó con Hugh Jackman y su Lobezno. La bella Lena Headey también hace muy bien su papel, y el guión le brinda un par de buenos momentos en los que puede lucirse y otro en el que también, pero de diferente manera, ya me entendeis. David Wenham hace de valiente guerrero y consejero, y su papel recuerda bastante al de la trilogía élfica. En la escena final lo hace genial. A este, si le dejaran un papel principal, podría hacer granes logros. Dominic West (otro actor bastante infravalorado) completa el reparto con un personaje bastante odioso y traidor (y también tópico), que cae mal, vamos. El actor que hace del emperador Jerjes, Rodrigo Santoro, aparte de que su vestuario es un poco exagerado, tiene una escena con Butler en la que le agarra los hombros y todo el cine rompió en carcajadas ante lo que dijo: “No son mis latigos los que temen, sino mi poder divino”. Qué malpensada es la gente. Pero sí que tiene un toque afeminado que casi parece un travesti, y es el protagonista de las escenas (sólo un par ¿eh?) más ridículas del film. El personaje del deforme jorobado es toda una metáfora (pena que muchos de los que salieron del cine, oídos sus comentarios, no la pillaran). El hombre afectado por su feísmo y malformaciones físicas, despreciado (recuerda un poco a Gollum), es capaz de sucumbir al mal y perder toda dignidad por un poco de placer. Vincent Regan también tiene una secuencia muy emotiva, en la que se combina muy bien la muerte de cierta persona muy salvajemente con el sentimiento más inmediato que crea: el odio ante la pérdida de esa persona.

En el aspecto técnico, buffffff, no hay palabras… Te deja atónito. Las peleas son bestiales, muy violentas (a los más sensibles igual les parecen excesivas), pero su violencia no es en absoluto gratuíta, sino que está ligada al sólido principio o ideal que uno descubre viendo la película o a la situación misma. Están todas espléndidamente coreografiadas, son espectaculares a tope (hay alguna un poco gore, pero como ya he dicho, nada gratuíto) y la cámara lenta no molesta en ningún momento, sino que aporta más intensidad y espectáculo. La ambientación está cuidadísima hasta el más mínimo detalle. La fotografía es de lo mejor visto en estos últimos años, y planos como el del paisaje y los tres persas surcándolo lentamente o el de los guerreros frente al árbol de muertos son una delicia para los ojos. Y es por destacar dos, porque prácticamente toda la película es una delicia para la vista. La música es genial. Aporta mucha emoción (incluso los dos momentos de música rock combinado con las batallas quedan bien) y tiene notas muy emotivas, como la del collar del diente, que me parece preciosa. Tenía miedo de que la estética la hiciera en exceso artificial y no me la creyera (todo lo contrario), o de que fuera la mayor aptitud del film y dejara muy en la superficie aspectos como la narración, personajes o profundidad como ocurrió con la decepcionante (pero tampoco desdeñable) Sin City. No ha ocurrido así. Y es más, la película logra uno de los finales más emotivos del cine actual. No voy a entrar en comparaciones con Gladiator, ambas me parecen grandiosas, pero esta más innovadora y potente, la otra más clásica y fiel a la historia. Tengo que decir que me esperaba que la película acabara de la forma inversa a la que lo hace. SPOILER: Como ví en artículos que realmente los espartanos frenaron el ataque de los persas, pensé que estos (aunque no fuera en su totalidad) sobrevivirían. Al final mueren todos (la escena en la que se muestran sus cuerpos está cargada de emotividad). Pero con lo del final emotivo me refería a que, cuando Butler está totalmente acorralado sin posibilidad alguna de sobrevivir, no le importa los persas que están apunto de matarle (como ya se explica en otra sublime escena anterior), sólo el paisaje, los cadáveres de sus compañeros bajo sus pies y el sudor bajando por su cuello. Tiene su honor intacto, la gloria asegurada en el Olimpo. Tan sólo piensa y ve que le falta una cosa para morir en paz. Ese ardiente deseo que sentía por su esposa que jamás pudo ser expresado en palabras por la rigidez e inflexión de su cultura, tiene que exteriorizarlo, sería mortal para su alma (paradógico ¿eh?) que permaneciera en su interior, por eso el “Mi reina, Mi esposa, Mi amor” tiene todos los ingredientes necesarios para emocionarse, como hice yo. Precioso.

Al final, nos queda un grandioso espectáculo, nada limitado por la espectacularidad de la forma. Una película tan entretenida y espectacular como apasionante en sus innovadores ideales (no por ellos en sí, que también, sino por cómo nos lo cuentan). Como únicos aspectos negativos, podríamos decir que el personaje de Jerjes hace un par de escenas un tanto ridículas, que la exhibición de musculitos quede un poco mal (o más bien, resta credibilidad) y que la película se podría haber tomado un poco más de tiempo en la historia paralela de Lena Headey, pero son detalles de muy poca importancia que espero, no le impida a nadie la sensación de gozo que produce su visionado. Además, es una declaración de amor a una tierra y cultura, mucho más profunda de lo que aparenta, descarnada y brutal, brillante y excepcional. Una vez vista la película y salir del cine con un buen sabor de boca (de decepción nada) y con muchas ganas de decir “me ha encantado” (lo dije, y unas cuantas veces), sólo lamento haber visto el impresionante trailer, más o menos, medio centenar de veces (sin exagerar). Te destripa algunas de las mejores escenas del film y te quita el factor sorpresa en algunos momentos. Esto sólo me reafirma en mi decisión de no volver a ver trailers, que ya me cansé de que me destripen pelis. En este caso no me la han destrozado puesto que la película es superior a todo eso. Como digo en el título de la crítica, la gloria se hace espectáculo y éste se hace glorioso.

Lo mejor: Las ultra-espectaculares escenas de acción, lo entretenida que es, la estética no produce esa sensación de falsedad que si producía Sin city, nos ofrece un grandioso espectáculo y no se queda ahí; nos muestra unos sólidos valores acerca de la lealtad y honor por una tierra nada belicistas.

Lo peor: El creer que si 300 ha gustado ha sido por todo el barullo previo a su estreno. Tal vez haya una exposición algo descarada de musculitos, un poco más de duración no le vendría mal.

NOTA GLOBAL: 8.5.

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Final Fantasy VII: Advent Children: Sólo para fans, avisados quedais.

marzo 24, 2007 at 3:40 pm (Críticas)

Tenía muchas ganas de ver esta peli, pues de peque jugué bastante al juego aunque ahora ya no recuerdo mucho, y me he llevado una ligera decepción (tampoco me esperaba un peliculón). Podeis ver el espléndido trailer aquí. Así pues, tras comprarme Capitanes intrépidos fui al videoclub y por suerte no la habían cogido. Lo primero que quiero decir es que es para fans del videojuego o gente que lo haya jugado y lo tenga fresco en la memoria (hombre, es que en este caso es inolvidable). Quien quiera ver una película independiente y que se sostenga por sí sóla, lo lleva claro. Yo me acordaba un poco del videojuego (lo que jugué, que fue un poco menos de la mitad), pero la verdad es que tenía un enorme cacao mental entre Midgar, Shinra, Mako, Sephirot, Jenova, Rufus, Vincent… de los que casi ni me acordaba. Es curioso, porque ahora mismo podría contar la historia del VIII de pe a pa, claro que este lo tengo mucho más reciente y ya estoy terminándolo. Quienes quieran ver el único extra del DVD “Recuerdos de Final Fantasy VII” con intención aclaratoria ya pueden ir olvidándose, sólo sirve para complicarte aún más la cabeza. En cambio, si has jugado al juego (sin duda, uno de los mejores de la historia), es muy emocionante ver los pasajes a los que un día jugaste. Yo recomendaría ver la película “sin más”, pues al principio hay una introducción bastante orientativa y comprensible, pero que será insuficiente para “pillar” por completo el resto del film. Esta es la sinopsis, que recomiendo no leer puesto que contiene muchos SPOILERS tanto del juego como del principio de la película :

La película se desarrolla dos años después de los sucesos ocurridos en el videojuego. Cloud, el protagonista, vive solo en la ciudad de Midgar, que tras la caída de Meteorito ha quedado vacía debido a la contaminación de mako y los daños estructurales, de manera que los supervivientes construyeron una nueva ciudad en el borde de Midgar llamada Edge. Cloud vive con Tifa en El Séptimo Cielo (bar propiedad de Tifa y un guiño bastante evidente al Cine) aunque con el tiempo se ha ido distanciando y ha acabado residiendo en la iglesia de Aeris, quien fue algo más que una amiga para él, pero que murió en el juego a manos de Sephirot al sacrificarse para que Sagrado pudiera actuar y detener a Meteorito. A pesar de haberse sacrificado, Cloud se hecha la culpa de no haber podido evitar que Aeris muriera lo cual lo mantiene sumido en una especie de depresión. Cloud al igual que Denzel, un huérfano que encontró enfrente de su iglesia y que adoptaron el y Tifa, se ve afectado por una extraña enfermedad, el Geostigma, producida por las células de Jénova ( que se diseminaron en la Corriente Vital a pesar de que ésta fuera derrotada por Cloud y compañía al final de Final Fantasy VII.

Los Turcos (el espíritu de Sephirot no se integró en la Corriente Vital y se manifiesta físicamente como una trinidad: Kadaj, Loz y Yazoo; o Los Turcos. Su intención es lograr una nueva Reunión con los restos de Jénova para volver a formar a Sephiroth) son enviados al Cráter del Norte, donde Cloud y sus amigos derrotan a Sephiroth dos años atrás, encuentran la cabeza de Jénova, un ente extraterrestre que llegó al planeta dos mil años antes y que causó la casi completa extinción de la raza de los Cetra o Ancianos. En el pasado fue encontrada por Shinra y confundida con una Cetra, siendo utilizada para diversos experimentos. Entre ellos destaca Sephiroth, creado al inyectar células de Jenova a un embrión que era el hijo del científico Hojo y Lucrecia. Luego pasó a formar parte de Soldado, la fuerza guerrera élite de Shinra. Mientras los Turcos buscan en la caverna, son atacados por una banda de poderosos oponentes que casi logran apoderarse de los restos de Jénova pero que Reno (compañero de Cloud) logra salvar.

Al principio del  film ya se advierte de a quién va dirigida la película. Si no se tiene conocimiento previo de la historia, de poco podrá enterarse. En realidad, la película no es tan complicada argumentalmente, pero se vale de muchos elementos extraídos del juego, lo que la hace poco accesible para un espectador ajeno a él. Esta vez no es como en Silent Hill, que podrías comprender mejor o peor habiendo jugado al juego. Aquí es casi esencial. La historia no es todo lo clara que debería, ni siquiera para un forofo del juego. Numerosos cabos quedan sueltos, los personajes no se introducen (como en la entrada en acción de los compañeros de Cloud hacia la mitad, se da por supuesto que se les conoce), e intenta explicar demasiado en 101 minutos. El mundo de Final Fantasy VII es inmenso, y ese tiempo se le queda cortísimo. Es como una película de 101 minutos de El señor de los Anillos. Así pues, las escenas emotivas tan sólo lo son si se conoce el juego, y eso es una exclusión en cuanto a público que no me parece bien. De haberse querido, se podría haber contado lo mismo mucho mejor, con más tiempo y más talento narrativo (que de eso Tetsuya Nomura más bien poco).

Como ya he dicho, la introducción de personajes es bien escasa. La de Rino (protagonista de las escenas más cómicas del film) y si acaso, la de Tifa, Cloud y los dos niños. Pero algunos personajes que aparecen de por medio sin explicación aparente (sus compañeros, Vincent, el espíritu de Aeris…) hacen que el espectador ajeno al juego se pregunte: ¿Pero quiénes son éstos? Algunas conversaciones entre Cloud y Tifa, pretendidamente filosóficas y profundas, no llegan a serlo, no quedan naturales y da la impresión de algo impuesto para que no todo sea acción. En el juego quedaban fenomenal y su relación era de lo más bonita, pero aquí queda un tanto forzado. Además, el protagonismo de uno de los villanos más carismáticos y temibles de la historia, Sephirot, queda relegado a un segundo (o tercer) plano casi insultante. Tampoco queda claro lo de Aeris. Aquí va mi explicación, SPOILER: Tifa, Cloud y Aeris formaron uno de los triángulos amorosos más emotivos, sino el que más, en un videojuego. Aquí, su espíritu se le aparece de vez en cuando. Sephirot la asesinó en una iglesia, y atormentado por la culpa y por no poder salvarla, Cloud vive allí. Al final Aeris se va con Zack, diciendo que todo irá bien porque ya no está sólo. Y efectivamente, después de los créditos finales aparece una foto suya con sus amigos y los niños, en la que se le ve sonriendo.

Tampoco va a ser todo negativo. Hay que destacar la excelente música que adorna casi todo el metraje (los coros son preciosos), que en momentos puntuales llega a cansar por su omnipresencia, ya que parece que no hay un minuto seguido sin música. Pero en las escenas de acción esa música rock le queda fatal, le resta seriedad y ayuda aún más al espectador ajeno al juego a preguntarse: ¿Pero qué es esto? La fotografía es increíble, preciosa en todo momento, pero esos constantes moviminentos de cámara pasan de “muy chulos” a hacerse mareantes. También algunos flashbacks explicativos son innecesarios, pues más que explica, te lían. El ritmo es entretenido y ligero en todo momento, no hay largas secuencias en las que no pase nada, sino que siempre está pasando algo. Por esto, es más entretenida que Final Fantasy: La fuerza interior, película que del videojuego sólo tenía el título. Las escenas de acción son super-hiper-espectaculares (destaco la de Bahamut), pero como ya he comentado, por la carencia de empatía en los personajes (sin dar por supuesto que ya les tenías cariño desde el juego) carecen de emoción. En cuanto a las peleas, yo creo que flipan demasiado y algunas se hacen interminables. Tanta cámara lenta, tanta voltereta… Ni en el videojuego hacían tanto movimiento ni posturitas. Se ve claramente la influencia de Matrix. A las escenas de acción y luchas no les hacía falta exagerarlas tanto, pero visto que así se ha hecho, esto le da un aire a fantasmada que le resta credibilidad.

Mención aparte merece la animación. Es genial, todos los adjetivos se le quedarían cortos. Es, muy probablemente, la película con la mejor animación digital en 3D vista hasta la fecha, un auténtico regalo para los ojos. La expresión facial de los personajes, el cuerpo, los cabellos, los escenarios, los efectos especiales… Todo es genial, perfecto, y de tan realista muchas cosas parecen reales. Sin duda, lo mejor del film, junto a escenas en las que unión imagen-música-situación (como la última) consiguen hacerse muy bellas. El clímax final tampoco tiene desperdicio. Sólo por la animación, todo un hito, ya merece ser vista.

En resumen, nos queda un film irregular, deslumbrante en todos los aspectos técnicos, pero de narrativa floja que se queda muy en la superficie de lo que en realidad es el juego. De haberse contado la misma historia (ya no os cuento adaptar la historia del videojuego…) con más tiempo y más talento cinematográfico, habría salido algo muchísimo mejor. Como ya he dicho, está dirigida a los fans, y estos podrán disfrutar la película al máximo. Sino, aquel que desconozca el juego puede hacerse un tremendo lío entre tanto personaje con tan poca caracterización. A pesar de ello, entretiene (que ya es mucho), puede emocionar (sobre todo al recordar pasajes del juego o esa escena del móvil con la melodía que sonaba en el juego tras ganar una batalla) y es toda una preciosidad manga para la vista. Pero al final, sobre todo a los amantes del Cine y los videojuegos, nos queda esa permanente (a ver si Jerry Bruckheimer o Peter Jackson nos la quitan de una vez) sensación agridulce de: “Vale, no está mal, pero podría haberse hecho muchísimo mejor”. Por tanto, es de agradecer que la película no sea ningún bodrio, porque es a lo que se acostumbra uno en el plano de adaptaciones de videojuegos. Pero lo triste es que, al plantearse la eterna pregunta en el plano de adaptaciones cinematográficas de videojuegos, la respuesta sigue siendo la misma. ¿Hay alguna película realmente buena adaptada de un videojuego? Adaptaciones buenas muchas, pero como películas independientes, no hay ninguna que sea realmente buena (Silent Hill casi lo logra, pero le faltó un poco más para conseguirlo).

Lo mejor: La impresionante animación, la belleza de algunas imágenes, un ritmo entretenido, las espectaculares escenas de acción y el recuerdo nostálgico para con el videojuego.

Lo peor: Una cámara demasiado nerviosa, narrativamente muy floja, es verdaderamente difícil seguirla si no se ha jugado al juego, le falta talento y pulso en la dirección (muchas escenas pretendidamente poéticas quedan forzadas) y se dan por sabidas cosas que probablemente no se sepan.

NOTA GLOBAL: 6.25.

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Las historias de amor más tristes del mundo.

marzo 21, 2007 at 8:16 pm (Curiosidades)

Me he propuesto hacer este post con brevedad, esa a la que tan poco estais acostumbrada viniendo de mí por esa facilidad que tengo a enrollarme yo sólo XD. Podeis ver en mi ficha de usuario de Filmaffinity las películas que más me gustan. Muchas son las películas que nos emocionan y nos hacen vibrar, permanecen en nuestra memoria y perdura nuestro afecto hacia sus personajes. En esta ocasión me propongo hacer una lista de las 10 historias de amor más tristes del mundo; ya sea amor heterosexual, homosexual o amor por uno mismo. Estas se pueden valer con recursos más bien fáciles como la muerte de alguno de los enamorados o de música tan bella como la de Ghost (esta no la pongo, la música casi me convence de que el resto no acabó de convencerme). Éstas películas suelen describir muy profundamente a los enamorados, para lograr la empatía y posteriormente, la emoción. Todas (o casi) tienen en común las innumerables penalidades que éstos tienen que padecer. Éstas son mis favoritas (dejo fuera Toro salvaje porque la tengo reciente, pero como amor a uno mismo no tiene precio y seguramente la incluiré en una lista posterior):

1. La vida secreta de las palabras (Isabel Coixet). El holocausto marca, y Coixet nos lo explica a la par que se teje un singular cariño entre los dos inadaptados protagonistas. Escena que se me quedó grabada: La confesión de Hannah. Una de las escenas más duras que he visto.

2. El nuevo mundo (Terrence Malick). Tal vez, una de las exposiciones cinematográficas más puras y bellas del amor y sus orígenes. Y Q´Orianka Kilcher todo un descubrimiento como Pocahontas (bueno, en realidad no sabemos si es ella), a cuya tierra, que irradia el milagro de la inocencia, le queda poco tiempo de tranquilidad. Escenas que se me quedaron grabadas: Toda la primera hora (y parte de la segunda). Es tan lejana a nuestro modo de vida, tan pura, tan pacífica, tan libre…

3. Mulholland drive (David Lynch). Nunca el subconsciente emocionó tanto. Lynch es un genio y lo sabe, por eso se vale del amor entre Watts y Harring para transmitirnos lo más intrincado de esta emoción. Escenas que se me quedaron grabadas: La del teatro, la del bar, la de las miradas de Watts llenas de celos y desilusión… TODAS. Toda la película se me quedó grabada.

4. 2046 (Wong Kar-Wai). Otro genio, que nos da una visión liberadora, ardiente de pasión y deseo del amor. Al tiempo, nos ofrece un excelente retrato de un hombre predestinado a que este sentimiento no sea duradero y un remoto lugar donde dura eternamente. Escena que se me quedó grabada: Todas en las que se describe ese extraño y fascinante lugar en el que nada (o todo) cambia. Porque 2046 no es sólo el año al que se dirige el tren, ni un número de habitación. Eso se descubre viendo la película. Tengo pensado hacer una crítica sobre ella, pero me gustaría revisionarla.

5. Código 46 (Michael Winterbottom). Winterbottom no se muestra frío en exceso, pues consigue emocionar con una historia de amor imposible en un mundo plurilingüe, dónde el sistema borrará recuerdos no-convenientes. Pero, ¿se pueden borrar las emociones, el amor? ¿Se puede soportar la vida en medio de ninguna parte con ese sentimiento en el interior y con la certeza de que jamás verá la luz? Frase que se me quedó grabada: “Todos los niños son especiales, no sé de dónde salen tantos adultos mediocres”.

6. Monster (Patty Jenkins). No es la película más sutil realizada, pero gracias a la sinceridad de los personajes y sus motivaciones, estos consiguen traspasar la pantalla y dejarnos K.O. con el desolador entorno que les rodea. A esto contribuye la labor de una inmensa Charlize Theron, en una de las mejores y más sentidas interpretaciones de los últimos años. Escena que se me quedó grabada: La conversación Theron-Ricci en la parada del bus y la llamada telefónica.

7. Eternal sunshine of the spotless mind (Michael Gondry). No sólo es una maravilla que roza la obra maestra, sino que plantea la pregunta de los recuerdos de Código 46 con mucha más complejidad y hondura. ¿No son las emociones algo tan fuerte, incapaz de ser desterrado de la memoria? La huída de Carrey con Winslet por sus recuerdos lo dice todo. Además de este y otros temas, la película es una sincerísima y emotiva (no por trágica, que un poco también; sino por cercana) historia de amor. Ya le dedicaré una crítica en condiciones resaltando todas sus virtudes. Plano que se me quedó grabado: El último, con los dos protagonistas corriendo por la playa, con la repetición de ese bendito sentimiento que es la felicidad y el amor mutuo, sugiriendo que se repite eternamente. Ohh, qué bonito…

Y para finalizar, la pregunta de rigor, ¿qué películas propondríais vosotros?

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Perdidos (Lost): 1ª temporada.

marzo 17, 2007 at 1:59 pm (Críticas, Series de TV)

Hace dos días terminé de ver la primera temporada de Perdidos, gracias a mi amiga Begoña. Cuando la anunciaron por primera vez en TVE no me interesó lo más mínimo. Lo primero, soy incapaz de seguir un horario televisivo marcado en una serie. Tengo que verla cuando yo pueda o quiera. Si me está gustando, soy incapaz de esperar una semana a que echen el siguiente capítulo. Luego, la tildaban de “serie de éxito mundial”, lo que quiere decir “serie cutre que no tienen dónde emitirse”, y cuando la daban ví trozos sueltos de capítulos en el intermedio de Operación Triunfo (sí, sé que es penoso, pero ya no más XD) no me llamó para nada la atención, tan sólo uno que vi casi entero (el octavo, creo) y me creó una sensación de inquietud muy extraña. Ya sospechaba que algo decente se escondería por ahí, pero no imaginaba que fuera tan bueno. Mira tú por dónde, se ha convertido en una de mis series favoritas. Es indudable que, a pesar de la avalancha de series de calidad que últimamente nos vienen, ésta se encuentra entre una de las mejores. Y aunque yo haya visto muy poquitas, para mí ésta es la mejor. Para muchos es la mejor serie de la historia, para mí no tanto, pero puede que sí sea una de las mejores. Me tragé los cuatro primeros episodios en una sóla tarde, y es que eran impresionantes, super-absorventes (como el papel) y con una capacidad adictiva enorme. Voy a ir parte por parte, porque lo merece y porque creo injusto dedicarle apenas un par de adjetivos positivos a una serie que me ha maravillado como ésta lo ha hecho. Aviso, va a a haber muchos SPOILERS, así que si os estais planteando verla no os recomiendo que sigais leyendo:

SINOPSIS:

Primero he de decir que me estoy empezando a leer El señor de las moscas, de William Golding, y el punto de partida inicial es casi idéntico. También quiero decir a los que no la hayais visto (a riesgo de ser plasta) que es mucho mejor verla sin saber el argumento (bueno, a estas alturas…) o, sabiendo lo menos posible. Un grupo de 48 personas sobreviven a un terrible accidente aéreo, quedando completamente aislados en una isla aparentemente desierta. Tendrán que organizarse, hallar modos para ser rescatados, hacer grupos y valerse por ellos mismos, dejar atrás su pasado y luchar por sobrevivir. Este tan sólo es el punto de partida, que puede verse en impresionante episodio piloto, en el que Jack despierta en el bosque y verá a su alrededor un impresionante ambiente de caos tras el accidente; gente desangrándose, trozos del avión volando por los aires y mucha gente necesitada de su ayuda. Este primer capítulo de presentación rebosa espectacularidad y acción. Se nota que está dirigido por J.J. Abrams (también creador de la serie, así como de Alias o Felicity), pues en Misión imposible 3 siguió un camino bastante parecido al de Alias, algo decepcionante por falta de profundidad y misterio, y cierto exceso de acción, pero muy entretenida. A lo que vamos, el punto de partida aparte ingenioso, da enormes posibilidades, y las aporvecha completamente. Además, acaba los capítulos de forma sublime, en lo más interesante (bueno, todo lo es), dejándote con unas ganas enormes de engullir el siguiente capítulo. Tiene una factura técnica buenísima, tanto fotografía como música, lo que le da más credibilidad y la impresión de estar viendo una obra cinematográfica. Los continuos flashbacks revelando el pasado de los protagonistas, para nada molestos, logran que empaticemos mucho más con ellos. Además, evitan toda reiteración y la hace mucho más amena y profunda. Al principio se pone más énfasis en la soledad de la gente que ha perdido algún familiar querido (la mujer que pierde al marido), pero a medida que avanza se centra más en la isla, sus secretos y, sobre todo, los personajes. Es más, no sería descabellado afirmar que en el fondo, la serie es un completísimo estudio de personajes. De estos, precisamente, voy a hablar ahora.

PERSONAJES Y SUCESOS:

Tras quedarse abandonados en la isla, los personajes se tendrán que ver las caras los unos a los otros, intentar convivir en tranquilidad y armonía… Pero el conflicto es inevitable. Todos los personajes están tan bien retratados y son tan complejos, que te metes de lleno en sus carnes y en su situación. Nos dan pistas acerca de sus inquietudes, miedos, traumas, experiencias amorosas, etc. y sus relaciones están perfectamente tejidas. El personaje central es Jack, fabulosamente interpretado por Matthew Fox, un médico con facultades de líder que tendrá que encargarse con todos los problemas físicos (y también algunos morales) de los habitantes. Está muy bien descrito el confrontamiento con su padre y la incomunicación; así como su sentimiento de culpa ante una fallida operación que cree negligencia por su parte, le hace querer ayudar constantemente a los demás, aunque sea arriesgando su propia vida. A veces igual molesta un poco ese tópico de héroe tan marcado que tiene, pero como con todos, y a pesar de su vocación de líder, se empatiza con él. La conversación entre su padre y Sawyer en la cafetería (esa cabina telefónica) pasará a la historia. Evangeline Lilly, por la que siento especial debilidad, interpreta magníficamente su personaje de Kate. Una mujer con un pasado oscuro que intentará enmendar sus errores haciendo todo lo posible en la isla, pero su secreto no podrá permanecer mucho tiempo oculto. El capítulo en el que se la ve a ella como atracadora tan sólo en busca de una caja fuerte y el capítulo 22, dónde se aclara la historia del avión de miniatura, son profundamente conmovedores, y es muy difícil manetenerse al margen. El tercero en discordia, Josh Holloway, también está genial, y su personaje es uno de los más interesantes, pues aparte de complejo, es de los que mayor evolución dramática tienen. Es canalla, inflexible y va a contracorriente del resto. El octavo que capítulo en el que se descubre su dura infancia y cómo se convirtió en lo que más odiaba e incluso adoptó su nombre, también es muy revelador, y da muchas pistas acerca de él. La escena en la que le ponen las gafas “nuevas” es tronchante. Realmente se implicó en el papel y en la serie, pues llegó a rechazar el personaje de La bestia en X-Men 3: La decisión final.

También destacaría la pareja asiática formada por Yunjin Kim (bellísima) y Daniel Dae Kim está enormemente compenetrada, y su historia (contada, como siempre, a traves de los efectivísimos flashbacks) resulta de lo más conmovedora. En el capítulo “La casa del sol naciente” ya se nos dan pistas sobre el sospechoso trabajo del marido (que acabará siendo toda una muestra de honra por su parte) y el amor que se sienten el uno al otro. Sin embargo, en la isla, todo lo que ella haga por su cuenta alterará y enfadará sobremanera al marido, y no le dejará siquiera, llevar un poco de escote. Cada uno tiene su cultura y sus costumbres, y no somos quién para juzgarlas (siempre y cuando no impliquen la muerte de otras personas), pero la escena en la que, al borde del mar, se quita la ropa quedándose en biquini, esa secuencia de ansiada libertad, me parece bellísima. Naveen Andrews interpreta a Sayid, un militar Irakí que, tras dolorosas experiencias (la escena en la que la chica que quiere muestra sus heridas es muy dura), decide abandonar el cuerpo, pero no irá a parar a muy buen puerto que digamos. Se ve involucrado en posibles atentados terroristas, y es deportado cuando ocurre el accidente. Su personaje es el que más connotaciones políticas aporta a la serie, que le dan aún más variedad, sin tener la sensación de estar metidos a calzador. Otra interpretación portentosa, sobria y contenida. Se le podrá ver próximamente en Grindhouse. Maggie Grace y Ian Somerhalder interpretan a dos hermanos (Shannon y Boone). Ella es una chica pijilla e inmadura que siente atracción por los hombres mayores (acabará enamorándose perdidamente de Sayid) y es bastante vaga al inicio de la serie. Este es otro de los personajes que más evolución dramática adquieren, en este caso de la inmadurez al intento de madurar y comportarse como alguien de su edad. Su hermano siempre la defiende, pero ella no lo ve o no quiere verlo, hasta que… Los dos lo hacen muy bien, pero tal vez Somerhalder esté un poco por abajo, ya sea porque su personaje es de los que menos se profundizan o porque es bastante soso. No actúa mal, pero tampoco es de los mejores.

Nuestro Merry, alias Dominic Monahan, hace perfectamente el papel de yonki, cantante de un conocido grupo de rock, cuyas diferencias con el grupo le destinarán al fracaso del mismo. Su personaje es muy entrañable, y la relación que tiene con Claire también lo es. La actriz que interpreta fantásticamente a ésta es Emilie De Ravin (era de lo poco mejor de Las colinas tienen ojos), una chica muy guapa y jovencilla que se queda embarazada y el cabrón de turno se desentiende del asunto. En el capítulo en el que esto sucede, también se trata el tema del destino de forma muy interesante, y es totalmente decisión del personaje el dar en adopción al bebé o no. Y el capítulo en el que el bebé nace, junto con la muerte de otra persona, es pura emoción. Probablemente, el personaje más interesante de todo el plantel sea el de John Locke, magníficamente interpretado por Terry O´Quinn. Uno de los personajes que más evolucionan y se superan. En su entorno laboral no se siente valorado, a pesar de tener grandes aptitudes, y se lleva muchas desilusiones, incluída la de su supuesto padre y su aprovechamiento de riñon. Tras el accidente, conseguirá volver a andar (iba en silla de ruedas) y, al contrario que el resto de personas, para él la isla es un regalo para ponerse a prueba y demostrar de lo que es capaz en condiciones extremas. Siempre sabe cuál es la opción adecuada, y casi nunca se equivoca puesto que es un hombre de fé y es firme en sus convicciones. Jorge Garcia compone un personaje muy entrañable y cómico, protagonista de la mayoría de momentos de humor de la serie. Tuvo una suerte inmensa y le tocó el gordo (sin chistes fáciles) de la lotería. La alegría sólo le duró escasas horas, pues al día siguiente toda la mala suerte del mundo se le echó encima. El capítulo en el que se explica esto, “Números”, no sólo es una metáfora acerca de la mala suerte y una nueva vuelta de tuerca con humor negro a “el dinero no da la felicidad”, sino que es tan misterioso, tan interesante e inquietante (la visita al psiquiátrico y a la casa de la señora) que resulta estremecedor. Para acabar, Harold Perrineau interpreta (estupendamente, por supuesto) a un padre un tanto descuidado de su hijo por el que, sin embargo, se preocupa cada vez más. A mí personalmente me pone de los nervios su manía de culpar de algo a quien se le viene la gana y actuar como si de verdad así fuera. Su hijo, interpretado por Malcolm David Kelley también lo hace muy bien, sobre todo teniendo en cuenta su corta edad. Ha perdido a su madre y se niega a vivir con su padre, al que apenas conoce. Toma una decisión muy drástica que afectará a la huída de la isla. Le cuenta sus problemas a su perro, pues encuentra en él (gran verdad) una buena manera de desahogarse. Acaba regalándoselo a Shannon para que cuide de ella tras un trágico accidente. En el “Éxodo 1ª parte” por fin unos cuantos consiguen irse de la isla, en un capítulo que combina la despedida con la llegada de las personas al aeropuerto antes del accidente de avión muy emotivamente. La alegría no les dura mucho, porque algo malo ocurre en la balsa, al tiempo que los demás, con la ayuda de la francesa, inentan abrir la escotilla…

CONTENIDOS:

Como me la han dejado la serie original, también me dispongo a contar los contenidos y extras de los DVD´s de la primera temporada, siempre que sea original claro. He de decir que el doblaje es bastante bueno. Si los más puristas optan por la V.O.S. perfecto, pero a los que les de pereza (como a mí) o sean miopes (como yo) no les molestará tampoco la versión doblada, porque como ya digo, las voces están muy bien coordinadas y adaptadas a cada personaje y no se hacen estridentes en ningún momento (al menos a mí). Cada episodio dura una media de 40 minutos, y están en formato 16:9. Ahora paso a comentar los contenidos de cada disco:

DISCO 1. 1.- Episodio piloto (primera parte) comentado por J.J. Abrahams, Damon Lindeloff y Brian Burke. 2.- Episodio piloto (segunda parte) comentado por J.J. Abrahams, Damon Lindeloff y Brian Burke. 3.- Tabula rasa. 4.- Expedición (Walkabout).

DISCO 2. 5.- El conejo blanco (White rabbit). 6.- La casa del sol naciente (House of rising Sun). 7.- La polilla (The moth) comentado por J.J. Abrahams, Damon Lindeloff, Brian Burke y Dominic Monaghan. 8.- El timador (Confidence man).

DISCO 3. 9.- Soledad (Solitary). 10.- Criado por otro (Raised by another). 11.- Incluso los mejores tienen conflictos generacionales (Even the best cowboys have daddy issues). 12.- En cualquier caso (Whatever the case may be).

DISCO 4 (Extras). La salida: “El origen de Perdidos” (8:40): Minidocumental donde los creadores de la serie explican el origen de la idea. “La creación de un desastre” (8:00): Minidocumental sobre la creación y el rodaje del accidente de avión con el que comienza la serie. “Antes de Perdidos”: incluye los reportajes El casting (22:56) sobre el reparto de la serie y Cintas de las audiciones (23:29) donde se pueden ver fragmentos de las audiciones de Josh Holloway (Sawyer), Matthew Fox (Jack Shepard) o Evangeline Lilly (Kate Ryan). “Bienvenidos a Ohau” (33:17): Documental sobre la grabación del episodio piloto en tierras hawaianas. “El arte de Matthew Fox” (6:03): Breve pieza con fotos tomadas por Matthew Fox (Jack Shepard) durante el rodaje de la serie. “Lost Comicon” (1:40): Pieza sobre la rueda de presentación de la serie en la Comicon. Cuentos de la isla: “Perdidos: La grabación”: cuatro piezas sobre el rodaje de los cuatro capítulos de los que toman nombre: El problema de los jabalíes (5:12), La Casa del Sol Naciente (7:15), El timador (4:23) e Incluso los mejores tienes conflictos generacionales (4:50). Los secretos de “Perdidos”. Escenas eliminadas (5:04) 

DISCO 5. 13.- Corazón y mente (Hearts and minds) con comentarios de Carlton Cuse, Javier Grillo-Marxuach, Ian Somerhalder y Maggie Grace. 14.- Especial (Special). 15.- Bienvenida (Homecoming). 16.- Marginados (Outlaws).DISCO 6. 17.- Perdidos en la traducción (…In translation). 18.- Números (Numbers). 19.- Deus ex machina. 20.- No hacer daño (Do no harm).DISCO 7. 21.- El bien común (The greater good). 22.- Nacida para correr (Born to run). 23.- Éxodo, 1ª parte (Exodus I). 24.- Éxodo, 2ª parte (Exodus II).

DISCO 8. 25.- Éxodo, 3ª parte (Exodus III).

DISCO 8 (Extras). Historias de la isla: Perdidos: La grabación (19:56). En la grabación con Jimmy Kimmel (7:15). Detrás de las cámaras (7:09). Los secretos de “Perdidos”: Los flashbacks “Perdidos” (4:35). Dos flashback eliminados del último episodio de la primera temporada. Escenas eliminadas (6:11). Tomas falsas (4:18). En directo, desde el museo de la radio y la televisión (10:38).

CONCLUSIÓN:

Perdidos (Lost) es una de las mejores series que se pueden ver actualmente, una apuesta sobre seguro. No sólo es entretenidísima, si no que es capaz de crear sensaciones de inquietud o incertidumbre muy tensas y profundas gracias a que la identificación con los personajes es total, y eso no se consigue fácilmente. Todos los capítulos tienen un nivel de calidad altísimo, pero también es cierto que algunos sobresalen por encima de otros. Podría pensarse que una serie con tal punto de partida llegaría a ser repetitiva, pero eso no ocurre en ningún momento de los 25 capítulos que completan la 1ª temporada de ésta gran serie. TVE la emitió durante algún tiempo, y a medida que la emitían, iban perdiendo audencia. Lo lógico sería que fuera al revés, pero dónde estén OT, A tu Lado o demás sucedáneos de prensa rosa (léase basura) que se quite Perdidos. Eso sí, al menos La Primera puede presumir de ser la cadena que emitió la mejor serie de televisión en mucho tiempo, una serie de obligado visionado. Imprescindible.

Lo mejor: Los personajes, el ritmo, la tensión, la música, lo enigmático de la situación…

Lo peor: No se me ocurre nada destacable.

NOTA GLOBAL: 9.5.

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Sospechosos habituales: Sorprendente Singer.

marzo 11, 2007 at 8:38 pm (Críticas)

El viernes a la noche pude ver ésta película, que me dejaron y tenía muchas ganas de ver (parecía que todo el mundo la había visto menos yo). Acababa de ver The Host, de la que espero hablar próximamente y también me había gustado mucho. Bryan Singer demuestra ser un talento esconido, que aquí sale a la luz y da prueba de ello. Debutó en 1993 con Public Access, que obtuvo el gran premio del jurado en Sundance y con la que dio sus primeros pasos en el thriller criminal. Su obra cumbre, la que nos ocupa, la firmó en 1995, consiguiendo 2 Oscars; uno al mejor guión original y otro al mejor actor secundario para Kevin Spacey. Dos años después de este obrón estrenó Verano de corrupción, protagonizada por Brad Renfro, Ian McKellen y Elias Koteas. No la he podido ver, pero recuerdo que una vez en la TV, sin saber que era ésta, ví como McKellen metía en el horno a un pobre gatito. Todavía no se me ha olvidado la escena. En el 2000 se lanzó a las adptaciones de cómics con la notable (e infravalorada) X-Men (mi segunda película favorita durante algún tiempo), que supuso el estrellato para un entonces desconocido y humilde actor teatral australiano de nombre Hugh Jackman. También contó con Ian McKellen, Patrick Stewart, Halle Berry, Famke Janssen, la adorable y también infravalorada Anna Paquin y otro lanzamiento al estrellato, Rebecca Romijn-Stamos, que posteriormente haría el papel de Femme Fatale con un morbo inusual e increíble. Singer dirigió tres años después X-Men 2, secuela de las aventuras de la Patrulla X que no llega al nivel de la primera y tiene mucho más efectismo visual (no hablemos de la tercera…), pero entretiene y hace pensar a partes iguales como en la primera. No como en la tercera (que ya no dirigió él, sino el dudoso Brett Ratner de Hora punta y El gran golpe), demasiada acción, demasiado mutante, muy poca trama y nula profundización de personajes; a pesar de ello, entretenida y espectacular, pero jode porque las dos primeras me gustaron mucho. Singer no quiso (o no pudo) alejarse de los super-héroes, así que firmó Superman Returns, muy bien hecha y con un apartado técnico brillante, pero algo lenta y previsible en el guión. Sospechosos habituales es su mejor labor como director, película en la que por poco no parece que dirige Scorsese.

La historia de Sospechosos habituales es la siguiente: Dave Kujan, un agente especial que trabaja para el servicio de aduanas de EEUU, está investigando las consecuencias de un incendio a bordo de un barco en el puerto de San Pedro de Los Ángeles, con un balance de 27 víctimas mortales, todas aparentemente asesinadas. La única fuente de información de Kujan es Roger Kint, un estafador lisiado que sobrevivió al incendio. Kint cuenta que todo comenzó 6 semanas atrás en Nueva York cuando 5 delincuentes, 5 “sospechosos habituales”, fueron detenidos para una rueda de reconocimiento referente al robo de un camión de armas…

Lo primero que cabe destacar es el formidable ritmo que impone Singer durante todo el metraje, sin tiempo para respirar, a veces tal vez haya una sobrecarga de datos por segundo. Hace gala de un pulso increíble, con una dirección de actores excelente y una sucesión de acontecimientos frenética y emocionante, para nada precipitada, más teniendo en cuenta la ajustada duración de 101 minutos. Algunas escenas de acción se asemejan al mejor Brian De Palma, magníficamente rodadas y montadas. Todos los detalles del film están perfectamente tejidos, nada queda en el aire, todo cuadra. En definitiva, presume de un guión modélico y ejemplo de lo que debe ser una película de thriller policíaco, con un guión perfectamente estructurado en el que nada es lo que parece. Es evidente que cuenta con un final sorprendente, pero no tanto como me esperaba, me lo intuí un poco antes de que fuera revelado. No quiero revelar nada, es una de esas películas en las que hay que andar con cuidado para no contar nada del final.

En el plano actoral puedo pasarme horas soltando elogios. Kevin Spacey hace una vez más un personaje extraño, aportando todos los matices que requiere su personaje, ciertamente complicado. Gabriel Byrne está espléndido, como siempre cuando hace de personaje misterioso, que tan bien le sale. Singer demuestra su buen hacer sacando una estupenda actuación de Stephen Baldwin (después de ésta no ha dado pie con bola con tanto sucedáneo de videoclub). Lo mismo va para Kevin Pollak (otro secundario injustamente infravalorado), Benicio Del Toro, Chazz Palminteri (aquí y en Una historia del Bronx está colosal) y Pete Postlethwaite, tan metidos en sus papeles como Singer en su labor de director. Tras esta sarta de adjetivos positivos, viene lo negativo. Mmmmhh… Ammmhh…

En el plano técnico (también) deslumbra. Fotografía excelente, que ayuda a meternos aún más en todo el tinglado, como también ayuda a que los últimos 20 minutos (como casi toda la película) sean pura tensión, de esa en la que te muerdes las uñas. Y cómo no, a esa tensión también contribuye la emocionante banda sonora en la que la relación imagen-sonido en algunas escenas es asombrosa, creando esos momentos que perduran en la memoria. En resumen, una película excelente, en la que tan sólo pesa una profundidad superable y la sobrecarga de datos que se produce en algunos momentos. Por lo demás, guión perfecto y referencial (muchas películas han copiado esquema posteriormente), actores sobervios y apartado técnico deslumbrante, que ayuda aún más en la a veces complicada tarea de sumergirse dentro de un film. Totalmente recomendable, una película redonda. Si no la habeis visto no sé a qué esperais.

Lo mejor: El guión, los actores, las escenas de acción…

Lo peor: Tal vez un poco más de metraje no le habría venido mal.

NOTA GLOBAL: 9.

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Adaptaciones de videojuegos: Un rico mundo por explorar (2).

marzo 10, 2007 at 6:06 pm (Próximos estrenos, Videojuegos)

Pensaba poner en este post las próximas adaptaciones de videojuegos y las que se están rumoreando, pero simplemente, tenía más ganas de poner los videojuegos que para mí tienen una historia cojonuda y, bien hechas, podrían ser películas formidables. Porque aunque la mayoría de medios de comunicación se empeñen en mostrarnos los videojuegos como peligrosas armas de destrucción masiva para los menores, los hay con una muy buen historia. Cada vez que se hace un reportaje en la televisión sobre los videojuegos es para decir lo mismo: les hace daño a los niños, puede inculcarles comportamientos violentos y convertirles en delincuentes, que si censura del San Andreas… Se sorprenderían de la cantidad (y calidad) de videojuegos diferentes que hay, pero todos sabemos que a ellos no les importa hacer un análisis en profundidad, tan sólo dar la imágen de culturetas y periodistas tan sólo por tener unas gafas homologadas, un boli y un cuaderno dónde apuntan cuándo y dónde podrán ver a la Pantoja y preguntarle por Julián Muñoz. El caso es que hay muchos cineastas cuyas aclamadas obras tienen muchos puntos en común con la estructura de un videojuego. Historias entrelazadas, ambiente apocalíptico, el aspecto visual imponiéndose al narrativo… Muchos lo negarán, pero eso no quita que sea o no así. En mi opinión, y por lo que he podido jugar (estoy seguro que descubriré muchos más juegos idóneos para adaptarse), éstos son los que más me han hecho pensar que de ahí podría hacerse una película cojonuda (he dejado fuera Final Fantasy VIII, pero a este pienso dedicarle un post completo, o varios):

– Mafia (Gathering).

Lo cierto es que llevo meses atascado en la misión “Bastardo afotunado”, y por falta de tiempo, no he podido continuarlo. Pero en casa de un amigo nos lo pasamos los dos, bueno, más bien él XD, y puedo decir que es un videojuego sobresaliente en todos los aspectos. Los gráficos son buenísimos (tal vez los personajes estén un poco poligonados), la jugabilidad es total (puedes vagar por la ciudad haciendo lo que te dé la real gana en el modo “Viaje gratis”), con una ambientación y recreación de la época increíble y brutal, que encuentra el equilibrio perfecto entre las frenéticas (y difíciles) misiones y una historia apasionante y compleja, espléndidamente entretejida, más aún teniendo en cuenta que se trata de un videojuego. El personaje es un humilde taxista que por accidente, se ve inmerso en el mundo de la mafia de los años 50, lleno de peligros, persecuciones, dónde nada ni nadie es lo que parece, y alguien a quien crees amigo puede estar apuntando a tu espalda con una Colt del 1911 sin que te des cuenta… El tema es una de mis debilidades. Toda película, libro o videojuego que trate el mundo de la mafia ya despertará mi interés. Me encanta el ambiente que destila ese mundo, y este videojuego lo recoje magníficamente. En muchos aspectos recuerda a las mejores escenas de acción del cine de Brian De Palma, en otras por el enorme peso dramático, a Coppola (padre, claro) ¿Os imagináis la adaptación cinematográfica dirgida por Francis Ford Coppola, Martin Scorsese o el mismo Brian de Palma (en sus tiempos de Carlito´s Way, no en estos de la floja La dalía negra)? Hohoho, peliculón que saldría.

– Fahrenheit (Atari).

Fahrenheit

Ha salido hace poco, pero desde que probé su demo no me ha dejado tranquilo. Esa música maravillosa de violín (es del compositor de las pelis de David Lynch), Nueva York repleto de una manta de nieve apocalíptica que cubre el terrible secreto de varios asesinatos… Me bajé los niveles 2 y 3, pero hasta hace poco no he visto el juego ni en el Corte Inglés ni por ninguna otra parte. El personaje se llama Lucas Kane, un hombre que se ve involucrado en el asesinato de otro. No podrá probar su inocencia pues él lo hizo, tan sólo buscar respuestas ante el “porqué” de tan terrible acto. El juego trata temas como la conciencia, el karma, el sentimiento de culpa, la voluntad, la identidad y demás asuntos psicológicos y filosóficos dentro del género del trhiller, pero en lo poco que he podido probar no he podido averiguar mucho más. También me llamó la atención lo de varias escenas al mismo tiempo, al estilo 24, aportando mayor tensión e intensidad. Se me hace una mezcla entre el cine de David Lynch, El fugitivo y C.S.I. ¿Os la imaginais dirigida por el primero (con argumento coherente), Christopher Nolan o Ridley Scott? Es más, creo que a Alfred Hitchocock (que en paz descanse), éste proyecto le pegaría bastante, pues tiene muchas remniscencias (salvando las distancias) con su Recuerda.

– Beyond Good & Evil (Ubisoft).

Una estupenda historia fantástica, ambientada en el planeta Hillys, que combina con total acierto la investigación y aventura, plataformas y una trepidante acción. Los personajes son muy entrañables y uno se mete en la historia y en la ambición de la protagonista reportera Jade por dar a luz la verdad. El planeta Hillys está siendo atacado por una especie alienígena llamada DomZ. Haciéndoles frente para impedir la invasión están las Secciones Alpha. Como tercero en discordia aparece la Red Iris, que intenta demostrar que las Secciones Alpha ocultan algo. Jade es una joven reportera gráfica que se gana la vida realizando trabajos esporádicos. Sus habilidades son conocidas por la Red Iris, y tratarán de buscarla para que les ayude. Este épico argumento nos engulle y hace que no soltemos el mando joystick o ratón hasta haberlo terminado. Ya me falta poco, y me está encantando. Publiqué una crítica sobre él. ¿Os la imaginais dirigida por James Cameron?

– Syberia (Microids).

Esta misma mañana he podido pasarme el nivel en el que estaba atascado. Me encontraba en en Barrockstatd y los que lo habeis jugado sabeis que tenía que hallar la forma de dar cuerda al tren, que se había parado en esa estación. Por fin conseguí la autorización que el cargante autómata Oscar me pedía y pude continuar mi viaje. Me está encantando, la historia es fabulosa (lo de los autómatas es originalísimo, todo un puntazo) y una vez más, me he dejado atrapar por ella e identificarme con Kate Walker y su lejana búsqueda de hans Voralberg. Tiene un aire mágico y nostálgico que me fascina, además de un toque literario muy apropiado, los gráficos son preciosos, con unos exteriores espectaculares y tiene el espíritu original de la aventura más tradicional de apuntar y pulsar. Y la música… Oh! Una maravilla de momento, de la que se podría sacar una gran película. ¿Os la imaginais protagonizada por Jennifer Connelly, Rachel Weisz o Kate Winslet y dirigida por Terrence Malick (realzando el toque de nostalgia y culturas únicas de cada lugar), Jean-Pierre Jeunet (dándole un toque similar a Largo domingo de noviazgo) o Frank Darabont (dándole el toque de The Majestic)?

The Longest Journey (FX Interactive).

Jugué hasta la mitad o así (es larguísimo) hace unos años y no me acuerdo mucho, pero sí de que me dejó un estupendo sabor de boca y otra vez, de una historia mágica muy elaborada. Tendré que pillarme la reedicción de FX Interactive, al ver de nuevo el trailer ganas no me faltan. El argumento es sensacional. Nos relata la historia de April Ryan. Una estudiante de Bellas Artes que se acaba de trasladar a la gran ciudad para ir a la facultad. Creció en el campo, dónde guardaba un trágico pasado del que decidió fugarse. La vida de April cambiará cuando comienza a sufrir extraños sueños, sueños que mostrarán nuevos horizontes, apareciendo dos mundos aparentemente distintos, pero que en realidad forman un círculo simbiótico, lo que le pase a un mundo repercute en el otro. El mundo de April se llama Stark, es un mundo regido por la ciencia, la lógica y lo racional. Un mundo donde no hay cabida para fenómenos extraños, donde todo tiene y debe tener una explicación. El otro mundo es Arcadia, un mundo que gira gracias a la magia, los hechizos, los duendes, los seres mitológicos, las religiones y los cultos a extrañas creencias. De su secuela, Dreamfall, no he oído tan buenas críticas. ¿Os la imaginais interpretada por Natalie Portman y dirigida por Steven Spielberg, George lucas o Michael Gondry (ya se que en tono no le pega nada, pero en colaboración con otro director más “comercial” podría sacarse el máximo provecho a la dualidad sueños-realidad)?

He oído que Broken Sword, Far Cry, Half Life 1 y 2 (esas máquinas del segundo se parecen sospechosamente a las de La guerra de los mundos) y World of Warcraft ( el trailer es asombroso) son también excepcionales y que tienen una magnífica historia, pero no he tenido oportunidad de jugarlos. Sí que he jugado a la demo de F.E.A.R., y me dejó con los ojos como platos de pura impresión, pero me parece un poco precipitado comentarlo cuando tan sólo me he pasado un nivel. Dentro de poco, la tercera parte del artículo, centrada en las adaptaciones de videojuegos que se nos acercan. ¿Qué videojuegos os gustaría que se adaptaran a la gran pantalla?

TRAILERS:

Final Fantasy VIII.

Mafia.

Fahrenheit.

Beyond Good & Evil.

Syberia.

The Longest Journey.

Broken Sword.

Far Cry.

Half-Life 2.

World of Warcraft.

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Adaptaciones cinematográficas de videojuegos: Un rico mundo por explorar (1).

marzo 8, 2007 at 7:28 pm (Próximos estrenos, Videojuegos)

No son muchas las películas que (desastrosamente) han adaptado, se han basado o han utilizado el título de un videojuego para crear grandes bodrios que dejan injustamente en un mal lugar a éstos. El mayor representante de ésto es el inepto tocapelotas de Uwe Boll, cuyo incesante deseo de destrozar videojuegos resulta ya cansino, petardo, ofensivo, insultante y sobre todo, cabreante. Pero no le dediquemos en este post más líneas de las que se merece (ninguna, por supuesto). Hablando en general, los videojuegos han servido para crear unas cuántas bazofias cinematográficas que han fracasado tanto en público como en crítica, unas cuántas malas películas, unas pocas regulares y dos (contadas) películas decentes. Me refiero a Silent Hill y Resident Evil. En el primer caso, la película pierde mucho si no se ha jugado a cualquiera de sus cuatro terroríficas y magníficas entregas videojueguiles. Con “regulares” me refiero a Tomb Raider: La cuna de la vida (a mí no me parece tan mala), Resident Evil 2: Apocalypse (ídem) y Final Fantasy: La fuerza interior (la animación muy chula, pero el guión es malo y es un insulto a los videojuegos, no tiene nada que ver). En lo malo destacaría a Tomb Raider, Doom (técnicamente estaba bien, pero joder, la actuación de The Rock, sus “diálogos” y el final es de traca; ¿acaso se creían que por poner una escena en primera persona iban a contentar al aficionado?), Mortal Kombat (la primera, las demás ni las he visto) y alguna más que no recuerdo ahora mismo. Entre las bazofias, todo lo de Uwe tocaBolls.

La primera adaptación de un videojuego se perpetró en 1993 con Super Mario Bros, protagonizada por Bob Hoskins, John Leguizamo (qué mal me ha caído siempre éste actor) y Dennis Hopper (que vuelva a los tiempos del terciopelo azul de Lynch, porque últimamente se mete en cada cosa…). A pesar de los actores, la película fue un rotundo fracaso tanto de crítica como de recaudación. Un año después vino Double dragon, con la embrujada Alyssa Milano y Marc Dacasos. Otro fracaso de público y crítica que además retrasó nueve años la aparición de un nuevo videojuego de la saga. En ese mismo año se estrenó Street Fighter, protagonizada por ese actorazo que es Jean-Claude Van Damme y la sensual Kylie Minogue. Un año más tarde, otro juego de lucha fue adaptado a la pantalla grande. En ésta ocasión le tocó a Mortal Kombat, seguramente, la peor película de su director. La protagonizó Christopher Lambert, cuyas dotes actorales son las mismas que las mías en el teatro que hice cuando tenía 6 años. La película es bastante mala, pero no llega exactamente a aburrir. Propició una secuela (y otras tantas para videoclub), que ni me he planteado ver.

En el 98 parieron la adaptación de Wing Commander, protagonizada por Freddie Prinze Jr., Mathew Lillard y Saffron Burrows (¿qué hacía una mujer como tú en una película como esa?). Un año después del nuevo milenio, vino mi querida Angelina Jolie a lucir curvas en Lara Croft: Tomb Raider, película muy floja que sin embargo entretenía. Al menos no era tan cutre como las anteriores… Su secuela del 2003 me gustó bastante más, y aunque no fuera ningún peliculón, Lara Croft Tomb Raider: La cuna de la vida, conseguía entretener con una trama mínimamente creíble. La segunda mejor película (no mejor adaptación) basada en un videojuego llegó en 2002 con Resident Evil, de Paul W. S. Anderson. Interesante película con una despampanante Milla Jovovich de protagonsita. El videojuego original se desarrollaba en una inquietante mansión (¡esos rugidos zombies!), pero parece que no se tuvo mucho en cuenta. Dos años más tarde se estrenaría su secuela, Resident Evil 2: Apocalypse, bastante malilla pero igualmente entretenida. Además, recuperó algún que otro personaje del videojuego como Jill Valentine. En el 2001 se estrenó Final Fantasy: La fuerza interior, película que de los juegos sólo lleva el nombre. La animación es genial, y algunas escenas son muy espectaculares, pero el guión es muy flojo y predicible de principio a fin. No es que sea mala, pero en éste caso duele más. Si hubieran adaptado la séptima u octava entrega de la saga y dividido en una trilogía (semejantes historias no entran en una película aunque tengan la duración del Director´s cut de Lo que el viento se llevó) podrían haber sacado una de las mejores trilogías de la historia del cine, sin más; comparable a Star Wars o El señor de los anillos.

Los bodrios de Uwe Boll empezaron con la insufrible (es su peor película, imaginaos) House of the dead en 2003. Si el videojuego no tenía argumento (que no lo tiene) la película tiene menos aún. Hace dos añitos, nos cabreó hasta el punto de querer montar un golpe de estado sólo para asesinarle con Alone in the dark, de la que ya hice una crítica y no pienso añadir un sólo comentario más. En nuestro país le falta por estrenar Bloodrayne (por mí como si no llega nunca, el juego ya es bastante malo), y mundialmente In the name of the king: A dungeon siege tale (el videojuego no es gran cosa, pero divierte) y Postal, cuyo trailer es más salvaje que estar toda la tarde viciado al GTA: San Andreas. Temblad, tiritad, escondeós, montad un refugio si hace falta… Bufff, hace falta algo de luz entre tanta basura cinematográfica. Ésta nos la da (aunque la vela sea tenue) Silent Hill (el videojuego más terrorífico, pesadillesco y acojonante al que he jugado), del francés Christophe Gans (director de mi ex-película favorita El pacto de los lobos). La película no pasa de buena, pero entre tanta cutrez de serie Z, supone un soplo de aire muy fresco…

Me faltan por ver Dead or alive (…) y Final Fantasy VII: Advent Children (me muero por verla, la primera que coja al ir al videoclub), y no creo que duren mucho en mi lista de películas pendientes. Ya vamos 17 películas adaptadas de un videojuego. Ésta cifra me parece pequeñísima, más teniendo en cuenta la cantidad de videojuegos que poseen un guión mejor que cualquiera de la cartelera actual. Los considero un material que puede servir de inspiración al cine, una nueva forma de ver el 7º arte, más visual, pero no por ello menos interesante. El mayor problema es que el cine no es interactivo. Por mucho que se esfuercen en ponernos videojuegos en pantalla, jamás lograrán hacer una buena película con ese método. Tienen que ofrecernos CINE, los videojuegos ya podemos jugarlos. Sólo se ha hecho una buena adaptación de un videjuego. ¿Se ha hecho alguna buena película partiendo de un videojuego? Por muy poco, no. Y por falta de opciones no será. Próximamente haré un post sobre las próximas adaptaciones cinematográficas de videojuegos (ved en blogdecine las primeras imágenes de Prince of Persia, ¡qué alegría!), y otro sobre juegos que considero cojonudos con una historia cojonuda por adaptar. Hasta entonces, ¡chao!

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Juegos secretos (Little Children): Adultos jugando a ser niños.

marzo 5, 2007 at 6:51 pm (Críticas)

No me gusta nada dejar tanto tiempo el mismo post de cabecera. Pero mis quehaceres tanto cinéfilos como de trabajo me reclamaban. Tampoco es que en este preciso momento tenga muchas ganas de escribir nada. Hay ciertas personas de mi instituto que no sé si es que son así de gilipollas o tienen alguna extraña predileción a fingirlo. Así que no estoy de muy buen humor, más bien estoy con humor de perros. Pero bueno, intentaré pasar, porque no merece la pena siquiera pensar en ello. Para colmo de males, no me acordaba que mañana tenía exámen de Lengua, así que dejé el libro en clase y no puedo estudiar. Lo tengo a primera hora. Una de dos. O voy y lo dejo en blanco o hago pira y voy a segunda hora inventándome cualquier excusa. Yo me decanto por lo segundo, qué marrón… Dentro de poco (cuando haya pasado ésta mala racha de exámenes) publicaré un post con mi balance de la primera temporada de Perdidos, que he estado dos semanas sin ver un sólo capítulo y tengo que apresurarme a ver los 5 que me quedan. Ahora voy a escribir la crítica de una película que ví el miércoles pasado y me gustó mucho, Juegos secretos (Little children). Tenía películas de calidad para escoger, porque a lo largo de la semana pasada pude ver ésta, Storytelling, El último rey de Escocia, La última noche y Adaptation: El ladrón de orquídeas. Al final me he decantado por ésta, que no es necesariamente la que más me ha gustado, pero aún sigue en cartelera y me gustó bastante más que la de Whitaker.

Todd Field comenzó debutando con En la habitación en el 2001. Éste era un buen film protagonizado por el muy solvente Tom Wilkinson y Sissy Spacek, una muy buena actriz infravalorada actualmente, con un par de secuencias impactantes, mucha tensión dramática y un final excesivamente frío. De ésta película a Little Children (Juegos secretos, como os pille, traductores…) ha evolucionado y mejorado mucho. Para empezar la voz en off es de las más necesarias y cautivadoras que se han oído últimamente, vital para comprender a los personajes y sus acciones. Segundo, describe muy sutil y sinceramente la situación de estar “encerrado” tan frecuente actualmente. Tiene la capacidad de meternos en la historia desde el minuto uno, con unos planos fijos a lo Shyamalan muy elegantes, pero que no huelen a copia en ningún momento. Y la historia está magníficamente contada, excepto tal vez, en su tramo final. Ésto en cuánto a la dirección.

La historia cuenta la historia de un grupo de personas cuyas vidas se entrecruzan de forma sorprendente y posiblemente peligrosa en parques, piscinas y calles de su pequeña comunidad. Una madre aburrida (Kate Winslet) se hace amigo de Brad (Patrick Wilson), un padre que se queda en su casa mientras la mujer de éste (Jennifer Connelly) está fuera trabajando. Por otro lado un amigo de Brad, Larry (Noah Emmerich), comienza a inquietarse por la presencia de un pedófilo (Jackie Earle Haley) recién salido de la cárcel. Una historia muy complicada, más densa de lo que parece, pero que no evita puntuales toques de humor (el marido olisqueando el tanga XD). La película también trata, un poco más de pasada, el mundo infantil e inocente de los niños, tan difícil de entender para los mayores, pero que sin embargo, a veces reaccionan tan o más infantilmente que ellos. SPOILER: La escena en la que Winslet descuida a la niña y luego es ella quien le abraza, lo dice todo. Es curioso que en el momento en el que los dos personajes iban a cumplir sus deseos, se les ocurre pararse y cometer imprudencias puramente por tontería, tal vez por el éxtasis de poder ser libres y estar juntos, dejando todo atrás. Es aquí dónde está el que para mí es, el único punto flaco de la película junto con el desaprovechamiento de Connelly y razones más convincentes que justifiquen la infidelidad de Wilson, porque él no estaba tan instisfecho como ella. El descuido de Winslet, parándose a hablar con Haley, es hasta cierto punto comprensible, pero que justo cuando se van a escapar Wilson se ponga a patinar y al final le pase lo que le pase… un poco bobo, la verdad. Eso es lo que me chirrís, y lo que en mi opinión viene con demasiada prisa rompiendo con el ritmo pausado del resto del film. La muerte de la madre de Haley por culpa de Perrotta, la auto-castración de Haley y la ayuda que le da Perrotta, me parece altamente emotivo, y no tengo nada en contra de ello FIN SPOILER. 

La impotencia, desesperación e incapacidad comunicativa del personaje de Winslet está tratado con mucho cuidado, esmero, detalle y precisión. Y así creando unos personajes vivos (destacando a Winslet, Wilson, Perrotta, Haley y su madre), que una vez acabada la función siguen ahí en nuestra mente, y eso, con los tiempos que corren, es muy difícil de conseguir. Sobra decir que la interpretación de Kate Winslet es maravillosa y 100% creíble. Patrick Wilson me ha sorprendido gratamente, pues en El fantasma de la ópera estaba bastante sosito y en Hard Candy estaba bien, sin más. En ésta ocasión demuestra ser algo más que el objeto de deseo de Winslet, y compone un personaje también solitario, insatisfecho con su vida matrimonial al igual que Winslet, y débil en cierto modo, pues amnos protagonistas son incapaces de controlar la pasión teniendo a un marido o mujer que espere en casa. Pero sus motivaciones están tan bien explicadas que uno se olvida de lo anterior. Prueba de su vacío interior es la emotiva escena en la que se sienta en el banco observando a los chavales, sin éstos dar ninguna señal de que está ahí, como si fuera invisible, vamos. Estoy seguro de que todos nos hemos sentido así alguna vez. El personaje con el que menos a gusto me he quedado ha sido con el de mi amada Jennifer Connelly, que en ésta ocasión está sumamente desaprovechada, y es una verdadera pena que no se logre empatizar con su personaje. Tal vez sea que mi amor hacia ella haga que exiga un papel relevante en las películas en las que participa. No ha sido así, no ha podido lucirse, pero lo poco que hace lo hace fenomenal. La sorpresa del film es Jackie Earle Haley, que hace una actuación formidable. Su inquietante rostro es un punto a favor importante para su interpretación, porque estoy seguro que si de cara fuese un poco más normal, su interpretación no habría impactado tanto. Aún así, repito que lo hace fenomenal y por mí, se habría llevado el Oscar a mejor actor secundario después de Eddie Murphy. Alan Arkin lo hizo bien, hasta ahí. Su interpretación no fue nada del otro jueves. La madre de Haley también interpreta de manera muy convincente. Acabamos con Noah Emmerich, que también me he llevado una grata sorpresa con él, un hombre que achaca los errores de su atormentado pasado a quién más fácil lo tiene. Su personaje es cobarde, pero no inconsiente. En cuanto hace algo que está mal, se da cuenta e intenta remendarlo, aunque no todo es siempre remendable… El hecho de que se redima al final me recuerda bastante al personaje de Matt Dillon en Crash, y es que éstas dos películas guardan algunas semejanzas como las historias cruzadas (aunque las de ésta película son menos) o la actuación final de los personajes y su resolución. No la voy a comparar porque más allá de ésto no le veo más similitudes, son películas muy distintas.

En el apartado técnico, como ya he dicho antes, destaca una muy elegante fotografía, detallista y sutil, que capta los pèqueños matices de los pensamientos de los protagonistas. La música es bien escasa, pero de vez en cuando se oyen notas muy emotivas que aportan intensidad a la escena. A cambio, se ha optado por un recurso mucho más interesante e innovador. El sonido de los platos y cubiertos en esa incómoda cena, el ruído ambiental reflejando la soledad y el vacío, la sirena del tren expresando la rutina diaria… Todo ésto queda perfectamente ensamblado en la película, logrando el efecto deseado y enriqueciendo mucho el contenido emocional, haciéndolo más realista y cercano.

Así pues, tenemos una muy buena película, espléndidamente contada (con sinceridad y realismo ante todo) e impecable tanto en lo técnico como en lo artístico, que sólo flojea en el desaprovechamiento del personaje de Connelly y en un par de huecos de guión del final. Por lo demás, me parece una película magnífica. Todd Field ha avanzado mucho desde su prometedor debut, y si sige a este ritmo, nos puede asustar las obras maestras que nos puede brindar en el futuro. Estaremos esperando…

Lo mejor: Kate Winslet, Jackie Earle Haley, Patrick Wilson y la estupenda caracterización de personajes y sus deseos, dudas, miedos e inquietudes.

Lo peor: El final no está todo lo bien resuelto que debería. La idea general sí está bien explicada, pero los actos que los dos protagonistas cometen al final no.

NOTA GLOBAL: 8.75.

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