Capitanes intrépidos: Maravillosa aventura en alta mar.

marzo 31, 2007 at 1:38 pm (Clásicos de ayer y de hoy, Críticas)

Pensaba colgar un post anuncando mi retirada temporal de los blogs, pero como la semana santa me ha pillado de sorpresa, ahora voy a tener el tiempo suficiente para actualizar mi blog de vez en cuando. Tengo unas cuantas críticas pendientes (El último rey de Escocia, The Host, The Shield (serie), Terciopelo zul, Donnie Darko, Toro salvaje, Adaptation, La última noche, Cube, Tres colores: azul, Querida Wendy o Diario de un escándalo que ví ayer), pero finalmente me he decantado por la que probablemente, más me ha gustado de todas ellas. Hace dos viernes me compré Capitanes intrépidos. Tenía serias dudas entre otras, pero no pude escoger una mejor. La ví el pasado domingo, me fastidió por una parte porque pensaba grabarme Jules y Jim que daban en La 2, pero cuando terminé de ver ésta ya había empezado. Aún así no me arrepiento en absoluto, qué maravilla, ¡por el amor de Dios!

Capitanes intrépidos cuenta la historia de Harvey Cheyne (Freddie Bartholomew), un niño asentado en un modo de vida cómodo, dado que su padre es un importante hombre de negocios. Tiene todo lo que aparentemente necesita, pero su padre no puede dedicarle mucho tiempo, por lo que demostrará una falta de disciplina y alardes de prepotencia que le harán caer en un malentendido y también caer del barco dónde viaja. En el mar será rescatado por Manuel (Spencer Tracy), un humilde pescador que le llevará a la goleta We´re here, dónde su vida cambiará para siempre. Como anécdota, decir que la canción que canta Manuel con su instrumento (Ay mi pescadito no llores ya más…) me la cantaban a mí de pequeño.

He de confesar que no soy muy amigo de los clásicos. Me dan mucha pereza y más aún si son en blanco y negro. Muchos me parecen muy sobrevalorados, y dan a pensar que hechos en nuestra época tampoco serían gran cosa. Ésta película da a pensar lo contrario, que ya nunca se harán películas así. Es más, creo que, de los clásicos que he visto, si hay uno que se merece estar dónde está, ese es Capitanes intrépidos. El director, Victor Fleming, se basa en una novela de Rudyard Kipling (dicen revitaliza cada página del libro, pero como yo no le he leído…) para relatarnos una de las más emotivas historias de amistad y amor fraternal jamás contadas. Fleming dirigió unas cuantas películas antes de ésta, pero fue Capitanes intrépidos la que le valió la fama y el reconocimiento necesarios para poder realizar films como Lo que el viento se llevó o El mago de Oz, que dudo lleguen al nivel que alcanza esta maravilla.

La historia está ejemplarmente narrada, con un estudio de comportamientos y consecuencias al principio que en su desarrollo alcanzan la perfección. Los personajes están magníficamente retratados, destacando a los dos protagonistas. Freddie Bartholomew, que hace el papel de niño malcriado y uraño de forma magistral y le queda fenomenal. Una de las mejores actuaciones infantiles que he visto. Un joven Spencer Tracy (ganó su primer Oscar por esta película), cuyo papel de pescador humilde también le viene como anillo al dedo. Le dará a Harvey el afecto que su padre biológico le ha negado, pero con discrección, dado el rudo ambiente del mundo pesquero. La relación entre ambos consigue hacerse enternecedora, y Tracy respresenta una especie de modelo de padre y persona a seguir. Paciente, maduro, protector y puro. Porque su personaje es enormemente puro, como se puede ver en los excelentes diálogos, que son todo un recital de bondad, nostalgia y amor. Y es que esta película está llena de diálogos para recordar. Sin citar ninguno, todos entre los dos personajes principales y algunos entre unos pescaderos y la competencia son sublimes, con enseñanzas, pasado enterrado, optimismo a la hora de ver la vida, etc.

El punto más fuerte de la película, aparte del excepcional guión y su progresivo avance (es que es perfecto) y de la relación entre los dos personajes, destacaría la evolución de los personajes, ejemplar. La “transformación” de Harvey de niño quejica y prepotente a un niño más crecido, valiente, honorable y capaz de rectificar ante sus malos actos se nos muestra de forma tan sincera que resulta, pues eso, una evolución ejemplar de personajes. En cierto momento, cuando el personaje de Harvey dice: “Yo quiero quedarme contigo, Manuel”, se produce un torrente de sinceridad que sobrepasa las barreras del cine para llegarnos directamente al corazón. Por eso, yo creo que a uno le es completamente imposible retener las lágrimas en el final (¿por qué tienen los guionistas que ser tan crueles?) y mantenerse al margen de algo que describe el significado de la “emotividad” en su forma más pura.

Al final nos queda una OBRA MAESTRA incontestable, perfecta en todos sus aspectos, tierna donde las haya, que rebosa emotividad y sentimientos a flor de piel con una sinceridad chocante y una carga desbordante de emotividad. Se la ha copiado mucho, y se nota porque reconozco muchos elementos en películas posteriores (e inferiores, claro), pero ninguna ha sabido captar tan bien el sentimiento de amor fraternal como lo hace ésta del 1937. Es una película que llena, permanece ahí en los recuerdos (he ahí el porqué de las obras maestras) con el cariño hacia los personajes intacto. Como único aspecto negativo (por decir algo) sería que tiene que acabar. Que la película tiene una duración establecida y que nos gustaría que durara eternamente, nos gustaría estar ahí, en alta mar, acompañando a Harvey y Manuel. Es una de esas películas que después de verla dan ganas de agarrar la carátula con todas tus fuerzas y gritar: ¡Qué grande es el cine! En efecto, esta película recoge y nos regala esa bendita sensación que es la magia del cine. Imprescindible para todo cinéfilo o cualquiera que quiera disfrutar de la citada magia. ¡Pescaditooooooooo!

Lo mejor: Prácticamente todo. Desde lo entrañable y tierno de la historia y los valores que transmite hasta la perfección con la que está trazado el guión.

Lo peor: La sensación de tristeza que deja una vez terminada la película.

NOTA GLOBAL: 10.

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14 comentarios

  1. freddyvoorhees said,

    Hace nada me han pasado una copia de la peli tras tiempo detrás de ella, a ver si me gusta tanto como a ti ^^

  2. Cinematic said,

    A ver. Desde luego a mi me encantó, pero no sé, tú y yo no es que seamos muy afines en cuanto a gustos cinematográficos precisamente… ;)

  3. Red Stovall said,

    Una de las películas de mi infancia. Cada vez que la veo no soy capaz de aguantar las lágrimas. Imprescindible.

  4. magda said,

    como puedo conseguir copia de esta peli? por emule no hay manera.

  5. Cinematic said,

    Prueba con el Ares, es mucho más rápido. O si lo prefieres, haz como yo. La puedes encontrar en el Corte Ingles por 7.95€.

  6. Alberto said,

    La primera vez que ví esta pelicula fué con mi abuela,nunca olvidaré ver a mi abuela llorar al final de la pelicula(mi abuela esa mujer que se hizo a si misma,ruda y dura como una pidra y llorando como una ñiña)como diria Teofilo el necrofilo del programa de la cadena ser(el cine de lo mque yo te diga)a la pelicula le doy un 10

  7. ¡Ay mi pescadito deja de llorar! « L´espai desert said,

    [...] como aquel de “Charo A Rubia” donde Rivas hacia alusión aquella película que se llamaba Capitales Intrépidos donde Spencer Tracy cantaba aquello de: ¡Ay mi pescadito deja de llorar Ay mi pescadito no llores [...]

  8. mapache said,

    La película es un claro homenaje a los hombres de la mar, rudos y blandos, duros y sensibles, que no llaman la atención de nadie, humildes, y, sobre todo, trabajadores infatigables. La mayor virtud de Spencer Tracy aquí es que parece un pescador de verdad y no de ficción, soberbio, magnífico, como lo son también las interpretaciones de todo el elenco de secundarios de lujo que tiene esta película. Me llama la atención el momento en que el capitán corta el cabo con el hacha y me acuerdo de Master and Comander, cuando el capitán corta el cabo para que no se hunda el barco, matando así al joven marinero, y por último, en La Tormenta Perfecta sale un final parecido también. Mi padre me dijo que estos botes cuando iban llenos de pescado se iban al fondo muchos de ellos por el propio peso y el estado de la mar. Perdieron la vida miles de estos HEROES de la vida. Un homenaje a ellos.

    • diana said,

      yo no e visto la pelicula, ¿ la pelicula es igual que el libro?

      • domingo said,

        seguro k el libro es mucho mejor pero creo k merece la pena ponerle caras y voz a los personajes

  9. diana said,

    necesito un argumento en el que me venga lo mas importante del libro,me van ha hacer un examen del libro y por eso lo necesito

  10. domingo said,

    Era un crio cuando tuve la fortuna de poder ver esta maravillosa obra.Desde entonces para mi y no entro en discusion la pelicula que mas me a podido impactar fue esta,una leccion de humildad y fe ,en el cambio de las personas insuperable.Hoy dia ala edad de 37 años no he podido esperimentar esa sensacion con ningun otra pelicula no hay ni abra obra parecida.

    • Josu said,

      Me alegra leer tu comentario. Yo tengo 53 y me resulta chocante encontrar que gente de tu edad sea sensible a “eso”, al blanco y negro, a la zanfoña, a las goletas bacaladeras, a los oficios de los bisabuelos… No estamos solos

  11. Paula said,

    M gusto mucho esta película, aunq m dio mucha pena, pero yo soy una fan de los clásicos

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