Meme de series (07-09)

mayo 21, 2009 at 9:17 pm (Series de TV)

Tenía ganas de hablar de series, y el meme de mi querida bloguera y seriéfila Adri me ha dado la oportunidad para ello. Amplio en un año el período de estreno también al 2007 porque no tengo tanto tiempo para ver series nuevas (lo intento). Aunque con un sonoro retraso, paso a comentar algunas series en distintos apartados.

– La que nunca debió salir a la luz: Painkiller Jane.

Ya he hablado en alguna ocasión de este despropósito absoluto de serie. Si tienes poco presupuesto, haz con él lo que puedas para que te quede algo más o menos decente… Pero no intentes hacer lo que hacen otros con el triple de dinero, porque te quedan cosas como esta. Aparte del factor cutre (pero cutre cutre), hay que destacar la nula credibilidad que transmite Kristanna Loken (musa de Uwe Boll) como protagonista. Su personaje de mujer decidida y segura de sí misma pero con pasado oscuro no llega ni a cliché de película que copia a Seven. Pero el puntazo de la serie son las “reflexiones” en voz en off de la protagonista que ni a cuento vienen, pero creen que queda bonito y trascendente. Lo que no me creo es que no hayan leído el guión antes de pasar cosas como esta: “Las apariencias engañan. Lo que hace a la gente especial no siempre es lo que se ve en el exterior… A menos que seas nudista”. De auténtico infarto, aunque te descojonas. Afortunadamente, es la única serie que he visto últimamente que merezca estar en este apartado.

– La que te llamaba mucho pero no llegaste a dar una oportunidad: In Treatment y Damages.

Ambas tienen pintaza, pero entre que ya estoy atado a las que sigo y también me gusta ver cosas más antiguas de vez en cuando… Al final todo es problema de tiempo, porque ganas no me faltan de verlas. Y esto es de actuales, que en total tengo como 60 series pendientes. Luego está Pushing Daisies, cuyo burtoniano piloto me gustó bastante, pero a partir de ahí la dejé de lado, no sé muy bien el motivo. Supongo que porque le faltó esa pizca de incertidumbre, hambre de saber, que hace que te bajes el capítulo siguiente (Lost podría considerarse el estandarte de esto). De Fringe todavía no he visto nada, pero no tardará porque ya tengo el piloto bajado. También tengo intención de ver la miniserie John Adams, protagonizada por Paul Giamatti y Laura Linney.

– La que no pensabas que te gustaría: Sons of Anarchy.

Me esperaba algo más de uno de los guionistas de la espectacular The Shield y creador de esta Sons of Anarchy, Kurt Sutter. Los primeros 5 episodios (más o menos) me parecieron flojísimos. La mayoría de personajes (a los que encarnan actores reciclados de dudoso talento como Kim Coates) exhiben un ego desorbitado que me saca de quicio, sobre todo el personaje de Gemma (Katey Sagal), a la que más de una vez habría llegado a estrangular. Va de mujerona con experiencia pero en repetidas ocasiones demuestra no ser más que una furcia con humos que toma decisiones tan adultas como liarse a tortas con cualquiera que pudiera estar tirándose a su marido. Como ya digo, la cosa mejora mucho a partir del sexto capítulo, en parte por la llegada del personaje encarnado por Jay Karnes, Dutch en The Shield (no por el personaje en sí, sino por las situaciones que desencadena), en parte porque algunos personajes se quitan la tontería que llevaban encima y a otros directamente se los cargan, y en parte por ese bellezón que es Maggie Siff (también presente en Mad Men).

– La que sigues con más pasión: Lost y Mad Men.

Ahora mismo me debato entre Lost (5ª temporada) y Mad Men (1ª temporada). Lost me está sorprendiendo mucho en la que seguramente sea la temporada que más cosas revela por capítulo. Supera con creces a la 4ª (para mí la peor temporada de la serie), aunque no tenga un capitulazo que sobresalga por encima del resto como era el caso de The Constant. Hay una cosa que quería comentar, y es que ya desde la 4ª temporada la serie ha adquirido un tono mucho más acelerado, adrenalínico y delirante. Quienes se engancharan a la serie por otras razones y no toleren el componente fantástico, se verán firmemente asqueados. Se está prestando tanta atención al misterio y a la resolución de este que hasta se están dejando un poco de lado los personajes (ese pedazo de personaje que era Juliet en la 3ª temporada, ¿qué es ahora? Y eso por no hablar de Jack). Quienes realmente comulguen con los interrogantes que la serie plantea, quienes compartan las dudas morales y existenciales de los protagonistas como si fueran las suyas propias, quienes tengan esperanzas en ver una salida tras el sinuoso túnel, serán los que más disfruten de esta 5ª temporada de Lost.

Por otro lado, Mad Men ha sido mi serie revelación de este año. Está ambientada en los años sesenta y se centra en las vidas de los miembros de una reputada agencia publicitaria. La serie es increíblemente sutil con prácticamente todo lo que se trae entre manos. La ambientación, el reflejo de unas convenciones sociales que hoy día pueden resultar chocantes e incluso misóginas, el hastío de una rutina calculada y dolorosamente previsible, el tratamiento de los personajes, sus motivaciones, lo que sienten pero no dicen… Mad Men habla de tantas cosas sin casi articular palabra que requiere un post aparte (tal vez se lo dedique otro día). Estoy a punto de acabar la 1ª temporada, y pase lo que pase, ya tengo otra serie que añadir a mi lista de favoritas.

– Una renovación: True Blood.

Aunque ya esté confirmada, la 2ª temporada de True Blood. No sé que haría si hubieran cancelado esta serie al final de la 1ª temporada. Supongo que primero me habría arrancado las uñas y luego me habría hecho cortes por todo el cuerpo con un cúter, exprimiéndolos bien y con un par de cubos al lado. Tras un agónico viaje a Atlanta donde creo reside Alan Ball, le habría pedido clemencia y le habría dicho que no se preocupara, que el presupuesto en sangre artificial corría de mi cuenta… Aunque no fuera del todo artificial. Con el trailer os dejo:

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Chapman / O’Connor.

mayo 14, 2009 at 7:02 pm (Música)

El contraste entre dos portentos muy distintos, enfrentados y rasgándose las vestiduras por el beneplácito de tu oído. Y tú, indeciso.

Tracy Chapman.

Voz grave, relajante y relajada, lo que no quiere decir que cada verso no rebose sentimiento. Chapman se viste en lo folk pero sin someterse a la autocomplacencia de algunos de sus principios. De su primer y homónimo disco, aunque todas las canciones estén más o menos al mismo nivel, destaco Mountains O’Things (atención también al cover que hace esta chica), cautivador tema de influencias africanas. Ideal para tumbarse en el sofá, dejarse arropar por su calidez y quitarse todo el estrés de encima.

Sinéad O’Connor.

Donde en Chapman había contención, en O’Connor hay una energía y un nervio descomunales, excesivos si se quiere. Rebelde, desafiante, cuanto más te esfuerces en mantener su timbre vocal bajo control, más sacudirá la impavidez de tus tímpanos. The Lion And The Cobra es un disco completo y ecléctico, desde las vivaces notas de Mandinka hasta la mansa emotividad de Drink Before The War. Troy es como una montaña rusa en la que nunca sabes cuán larga será la caída. Sinéad explora aquí una gama de recursos vocales que quitan el hipo, desde los tonos más suaves hasta el grito más descarnado, y en 6:34 minutos demuestra hacer lo que quiere y más con su voz. No hace falta decir que la prefiero cien veces antes que a su sobadísimo mega-hit Nothing Compares 2 U.

En definitiva, dos polos deliciosamente opuestos, que tal vez hallaron en su debut su obra más redonda, y que sorprende cómo valiéndose de elementos tan contrarios alcanzan un nivel de satisfacción auditiva tan similar.

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Fant 09: Día 5.

mayo 11, 2009 at 3:55 pm (Críticas, Festivales)

Sábado a las 20:00, sesión de clausura. La entrega de premios fue algo chapucera y desorganizada, mucho bla, bla, bla, pero supongo que es difícil que todo salga a la perfección en directo. Lo mejor, el mensaje que mandó Henrik Ruben Ganz, director de la que ha sido la película ganadora del Fant este año (merecidamente), Terribly Happy. Decía que se le había estropeado el coche, pero que le llamaron por teléfono para darle la noticia de que había ganado el festival y esto transformó un día malísimo en uno genial.

Tras la entrega de premios, llegó la Nontzefilmak gaua, que básicamente era una proyección de los cortos premiados. He de decir que me llevé una gran decepción con la mayoría de ellos. Mucho videoclip psicodélico, mucho colorín, pero escaso talento. Tal era el caso del premiado, The story of struggle against the worms Hazard de Nikolay Belov,700 cultures de Osvaldo Cibils, una tomadura de pelo tan enorme que no me creo que alguien lo aplaudiera. A otros como Cabezón de Jaume Lalima, le quitas la anécdota de que el protagonista lleve puesto un enorme cabezón encima y te queda un corto normalucho y sin ningún interés (eso sí, moló cuando el protagonista salió con él puesto a recoger el premio).

Zen el conejo – Feliz San Valentín de Antonio Jesús Rodríguez Cuenca, Ta, Ta, Ta, Taaa de Marcos Carrasco (que se le da bastante bien esto de la propaganda) y Bubblegum de Andrés Arévalo, son los típicos cortos extra-cortos que no llegan ni a chiste malo. Bueno, Bubblegum tal vez sí. La verdad es que me cansan este tipo de cortos, que además se creen la hostia de ingeniosos. Proyecto Gen P63 de Ciru Izurrategi, The Butcher and the wolf de Diego Mauricio Alvarez, La mitad del amor de Pablo Polledri y Mandarinas de Mikel Usoz tienen su gracia, pero no pasan de la mera curiosidad, y Frontiers de Hermes Mangaliardo, sobre un niño blanco y una niña negra que harán lo que sea para romper el muro que les separa, es bonito.

Los mejores (con diferencia) me han parecido ¡Cómo está el mundo, Fermín! de Jorge Vallejo, original y cínico, que por otra parte ya fue premiado en el Notodofilmfest, Duelo por Nina de Pablo Merala Roque, tan sumamente cutre que te descojonas, y El mueble de las fotos de Giovanni Maccelli, que con escasísimos medios logra un buen retrato costumbrista.

Tras un breve descanso, emitieron la película sorpresa de la noche. La elegida fue Idiots and Angels de Bill Plympton, una sorpresa en todos los sentidos. Al principio me mostré un poco escéptico, la animación era curiosa pero le vi formato de corto, como si no fuera capaz de mantener el tipo durante una hora más. No hay diálogos. De vez en cuando los personajes emiten susurros, pero nada inteligible. Poco a poco la película me fue encandilando. Imprevisible y de una imaginación desbordante, con toques de humor negrísimos y crueles junto a otros tiernos y entrañables, un dibujo que se alza como medio para transmitir sensaciones, una mirada comprensiva hacia aquel que reniega de su condición, pero apelando al viaje de redención, y una banda sonora de órdago (en la que aparecen nombres como la cantante soprano Nicole Renaud, Moby o Tom Waits). Eso sí, vulgarmente podría decirse que es “rarísima”, así que si vais buscando algo más convencional o infantil, mirad hacia otro lado. Bueno, creo que ha quedado claro que es una película mucho más propicia para ser vista que comentada. He resaltado sus cualidades de pasada, pero recomiendo ver la película para comprobar lo meritorias que son todas y cada una de ellas, sobre todo si uno va con el factor sorpresa intacto, como fue mi caso.

Para terminar, agradecer la ayuda a mi buen amigo Freddyvoorhees (que antaño tenía este estupendo blog y ahora podemos verle por aquí), porque gracias a él (y a L&V Comunicación) conseguí el abono para asistir a todos los pases del festival, y la verdad es que ha sido una semana tremenda, agotadora pero tremenda.

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Fant 09: Día 4.

mayo 9, 2009 at 5:30 pm (Críticas, Festivales)

Era el turno de Sleep Dealer, de Alex Rivera, a las 17:30 en los cines Capitol. No había visto nunca una película de ciencia-ficción mexicana, aunque el temor de lo que podría encontrarme no duró mucho. Hay mucho cariño hacia los personajes, mucho esmero en retratar los sueños de estos como algo mínimamente posible, en medio de un mundo podrido. El tono de la película es algo ingenuo, evitando la truculencia a la que fácilmente podría haber acudido. Pierde un poco el norte cuando el director occidentaliza la visión de su distopía, renegando de la propia y creyendo (equivocádamente) que no será lo suficientemente interesante. Y es que en esta película hay un buen puñado de ideas jugosas que no se llegan a explotar. Por ejemplo, el modo en el que hacen trabajar a los inmigrantes, que refleja perfectamente la alienación a la que conduce, con consecuencias como la ceguera que vemos en cierta escena (no quiero revelar más). 

Después llega el “esto no puede ser el final ya…”. Uno se queda con ganas de ver una lucha contra las altas esferas, a mayor escala. Sin embargo, Rivera se conforma con un final de mensaje ecologista, humilde y complaciente, que no ensucia lo visto hasta el momento pero sí limita las posibilidades de una cinta con mayor potencial. Aún así, se hace cortísima, y eso sólo puede ser una buena señal. Además, Leonor Varela es una preciosidad.

A las 19:45, Paco Plaza se pasó a presentar Cuento de navidad, pero no hubo mini-rueda de prensa al final de los créditos como con Aparecidos. Sobre la película, ya hablé aquí. Mi opinión es la misma que entonces, aunque no esté muy orgulloso del modo en el que la expuse.

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Fant 09: Día 3.

mayo 8, 2009 at 7:25 am (Críticas, Festivales)

Ayer no acudí a la sesión Grindhouse. Cierto es que Cronos, de Guillermo Del Toro, me interesaba bastante, pero prefería ver algo de la sección oficial, en un cine como Dios manda y con butacas de verdad. A las 17:30, antes de la película de estreno, emitieron La momia, de Terence Fisher. Es una película correctísima, de narrativa clásica (tal vez demasiado encorsetada en ella), con un convincente Peter Cushing y varios apuntes interesantes e informativos sobre la cultura egipcia. Pero lo que se supone el punto fuerte, la momia… En su época pudo impresionar, pero hoy día los movimientos robóticos, estridentes gruñidos y torpe andar de una momia salida del lodo, causan el efecto contrario al deseado. Su presencia no impone ni intimida en absoluto, y entre que Kharis no es más que una marioneta y los objetivos de su dueño son tan banales… Aún así, es una película que me ha gustado, porque está bien hecha, Cushing convence, la trama interesa aunque el guión promete bastante más de lo que acaba ofreciendo, y difícilmente se le podrán achacar excesos o impertinencias (ya digo, tal vez sea demasiado recatada).

A la salida del film, intenté sonsacar a Haritz Zubilaga, miembro del jurado, a ver si tenían alguna preferencia en base a lo que habían visto, pero me dijo que era “top secret”. No le pregunté sobre su largometraje porque entonces ya habría huido a lo correcaminos, o me habría empotrado un puño en la cara, o algo.

A las 19:45 empezaba la danesa Terribly Happy, de Henrik Ruben Genz, y el tío que estaba sentado a mi lado se interesaba por la revista Mondo Sonoro que llevaba en las manos. Mucho se había comparado la película con los hermanos Coen, y en efecto guarda varias similitudes (las miradas furtivas de los hogareños hacia el extraño, el absurdo como generador de tragedias, un prólogo análogo al de No es país para viejos), pero la importancia de estas va decreciendo conforme avanza la película y va adoptando una personalidad propia, con algunos estereotipos del cine negro, sí (chica misteriosa de la que nunca llegamos a saber si es una zorra o una santa (una femme fatale en toda regla, vamos); el novio dominante, bruto y tocapelotas del protagonista), pero coge la premisa de pueblo pintoresco en el que nada parece ocurrir pero mil habas se cuecen, y lo adapta a la idiosincrasia de Skarrild. Jugadores de cartas, niñas paseando a peluches por la noche, las cañas como un juego de honor similar a la esgrima y barro en el que, si te descuidas un sólo segundo, acabarás hundido. Elementos distintivos que, sin duda, difuminan posibles resquicios de plagio, préstamo de estilos o abuso de influencias. Además, la película me dejó de tan buen humor que regalé la Mondo Sonoro al tío que estaba sentado a mi lado.

Esta vez no hubo mini-rueda de prensa con el director, pero la calidad de las películas lo compensaba, completando otra tarde festivalera muy satisfactoria (que después llegara molido y con agujetas a casa ya es otra cosa).

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Fant 09: Día 2.

mayo 7, 2009 at 2:34 pm (Críticas, Festivales)

La sesión Fant de ayer empezaba, otra vez y por desgracia, en San Francisco, a las 17:00. Era mi primera película de Dario Argento, así que no sabía muy bien qué esperarme de Phenomena. La película comienza con una escena de asesinato brutal, en la que se empieza a percibir la atención al detalle que pone Argento en lo visual. Me gustaría extenderme mucho más, y seguramente lo haga en el futuro, pero ahora mismo no me queda otra que comentarla muy por encima. Una atmósfera cojonuda que me ha atrapado en todo momento, la angelical presencia de una Jennifer Connelly jovencísima que hace que te preocupes por cada paso que da, detalles molones como el de la mosca rastreadora, la idea de poder atrapar a un asesino por los insectos que pululan por su cadáver, ¡ese chimpancé!… Ah, y la BSO me encanta.

Después de la película llegó el turno de Scifiworld, una serie de cortos orientados a lo fantástico (obviamente). El primero fue uno de animación (no he encontrado el título) que explotaba los tópicos de las pelis de animalejos actuales. Nada que no pudiera aparecer en una escena eliminada de Madagascar 2. El segundo, El círculo Goligher de Jaime Herrero, es cosa fina. Para lograr esa fascinación por el misterio (con la que comulgo), se ha recurrido muy acertadamente a lo ancestral; y esto es, cinematográficamente hablando, el cine mudo. El corto tiene una dimensión que sólo el cine mudo podía concederle, donde el misterio vaga mucho más libre y puro que si estuviera ambientado en una época más reciente. Es curioso, la lejanía histórica hace al misterio más cercano, menos amorfo, más poderoso. Creo que fui el único que aplaudí en toda la sala, pero me la suda, porque el corto me sorprendió de verdad.

Después de esto tuve que marcharme, casi corriendo, a ver Aparecidos de Paco Cabezas en el Capitol, a las 19:45. Antes de proyectar la peli, director y actores principales se pasaron a decirnos unas palabras. Cabezas comentó una anécdota acerca de una escena, en la que se ve lo que parece una escena de La matanza de Texas, pero en realidad él hacía de Leatherface y la chica despelotada era su prima. El tío era un crack, y me habría encantado que Aparecidos me hubiera encantado (toma ya)… A la peli le reconozco aciertos tales como un aspecto técnico muy pulido, buenos momentos de tensión y una entregada Ruth Díaz, pero intentar que terror, drama y crítica social confluyan en una misma obra sin estridencia ninguna me parece demasiado ambicioso para un primer largo, pero lo ha intentado y se agradece el esfuerzo. En esa escena de La matanza de Texas que comentaba Paco se critican ciertos tópicos del cine de terror, pero luego son sustituidos por otros, los “te quiero” entre hermanos me resultan “de plástico”, artificiales, porque hasta el momento estabas viendo algo de carácter más crudo. En fin, no me apasionó pero sí que me entretuvo en todo momento y tiene algunas escenas muy conseguidas.

Tras los créditos, Paco Cabezas y los dos protagonistas se pasaron otra vez a saludar. La mayoría de gente se había largado ya, por lo que había un ambiente cercano y agradable. Tuve la ocasión de lanzarle una pregunta a Paco: “¿Os jode que no os hayan tenido en cuenta en los Goya?”. Sí, lo siento, no se me ocurrió nada más ingenioso. Él me contestó que más bien no, que no habían hecho la peli pensando expresamente en eso y que ya se lo esperaban. Pero dijo que algo sí que le había molestado la no-mención a Ruth, ya que para él (y estoy de acuerdo) hace un trabajo estupendo. Me hizo mucha ilusión poder hacerle esa pregunta, y que el contestara derrochando tanto buen rollo.

Y con esto os dejo, otra tarde fantástica en el Fant me espera.

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Fant 09: Día 1.

mayo 5, 2009 at 9:24 pm (Críticas, Festivales)

A lo largo de esta semana iré publicando una serie de posts sobre mis impresiones de la decimoquinta edición del Fant (Festival de Cine Fantástico de Bilbao). El programa es bastante apetitoso y las películas se emiten en dos sitios diferentes, por lo que me ha resultado difícil escoger qué ver y qué no, pero creo que ya lo tengo más o menos claro.

Ayer en los Cines Capitol, Absurdistán de Veit Helmer inauguró el festival en una proyección a la que no pude asistir. Hoy también se emitía (en euskera), pero he preferido ir a la sesión Grindhouse de San Francisco (¿no se podría haber hecho en otro sitio? Qué barrio más desagradable, por eufemizar), en la que han proyectado La noche de los muertos vivientes y El día de los muertos vivientes, de George A. Romero (en rigurosa v.o.s.). Como pequeña queja, decir que no me ha gustado mucho que las butacas sean sillas normales y corrientes, no favorece a la comodidad que se ha de tener (o que yo necesito) para meterme en lo que se está proyectando, aunque pasado un tiempo te olvidas…

No sé si estaré blasfemando con esto, pero prefiero ampliamente Zombi a La noche de los muertos vivientes (en la que sólo me inquieta la primera escena en el cementerio), y este segundo visionado no ha hecho que me retracte. La sorpresa ha venido de la mano de El día de los muertos vivientes. La película toma algunas decisiones arriesgadas como poner de cabeza de reparto a una mujer de carácter fuerte, cuando en las anteriores era poco más que un florero. También se indaga más en las relaciones entre los personajes y se han pulido aspectos técnicos (seguramente por aumento presupuestario). Esto último no me agrada mucho, la verdad. El encanto que veo sobretodo en Zombi radica en la exposición de una amenaza tangible, cutre en las formas si se quiere, pero realista. Esta es más hollywoodiense en el peor sentido de la palabra. Te crees que hay una epidemia zombi porque te dicen que está ahí, que ha pasado, pero no la notas en los pequeños detalles. Aparte de eso, veo en Zombi un mayor estudio de los escenarios y de cómo pueden afectar estos a las situaciones en las que más tarde se desenvolverán los protagonistas. Particularmente, no he olvidado esas idas y venidas con el carro por el centro comercial, sorteando zombis y haciendo muecas a través del cristal una vez cerrada la puerta. En El día de los muertos da igual si se combate en unas alcantarillas, en unas minas o en una base militar, es mero trámite. También podría decirse que es la más pretenciosa de las entregas, por el eso del zombie-experimento. A mí, sin embargo, ha sido de lo que más me ha gustado. En resumen, una sesión doble muy agradable. Por supuesto, alérgicos a las vísceras, huid. 

Me fastidia bastante no poder ir a la charla que dará Paco Plaza el viernes a las 11:00 sobre “La falta de recursos como estímulo creativo”, pero tengo clase y no es plan de hacer pira (tampoco es que fuera la primera vez que lo hiciera, pero toda la mañana me parece excesivo). Con todo, mañana volveré a informar sobre las películas vistas.

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Vladimir Kush.

mayo 3, 2009 at 7:50 pm (Pintura)

Vladimir Kush es un pintor ruso con una obra extensa y variada, en la que muestra claras influencias surrealistas, especialmente de Dalí en cuanto al uso de simbolismos. Os dejo con algunas de sus pinturas, a las que yo denominaría como neo-surrealistas:

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