Putrefacción en las butacas.

Noviembre 7, 2009 at 11:28 pm (Reflexiones)

Este texto debía ser la crítica de The Box. Pero al ir a verla ha ocurrido algo que me ha impedido por completo hacerla. The Box era la película que más esperaba este año, era la primera película que iba a ver en pantalla grande de uno de mis directores actuales favoritos, estaba ilusionadísimo y atacado de los nervios a la vez. Este debía ser un día muy especial, y vaya si lo ha sido, pero en un modo muy diferente a lo que esperaba.

La sala estaba llena. Niños, mayores, pero generalmente críos aneuronales, y eso no lo limito a las personas de corta edad. A los dos minutos empezaron los comentarios: “aprieta el botón, coño”, “menuda rallada”. Nada que no me esperara, en realidad. Pero si ya estaban así en el principio, cuando todo era más o menos “normal”, no me quería imaginar las reacciones que soltarían más adelante. No había forma de meterse en la película, y el espectáculo era cada vez más y más bochornoso. Algunos empezaron a hacer ruidos y a agitar paquetes del modo más estruendoso posible. Cuando aparecía Frank Langella en la pantalla se oía un ”lámele la cara” acompañado de risotadas que no cesaban. Aguanté el suplicio durante casi 1 hora. Salí del cine y antes de cruzar la puerta, sin poder reprimirme, grité a la gente: “esto es vergonzoso”.

Al salir pedí en taquilla una hoja de reclamación. Ya sé que el cine no es responsable la que gente que va y que poco o nada se puede conseguir, pero quería al menos sugerir que cuando una situación así se diera, algún acomodador o empleado del lugar interviniera, porque aquello se había salido de madre. De nada servía intentar hacer oídos sordos o llamarles la atención en un tono cada vez más arisco. Cuando en Misión imposible 3 había dos o tres quinquis dando la brasa, bastó un grito para que no volvieran a abrir la boca en toda la película. Aquí era todo el cine. Todo.

Tampoco es justo culpar sólo a la gente de semejante bochorno. No sé a quién se le ocurrió la genial idea de proyectar una película como esta en el cine palomitero por excelencia de la ciudad, donde la gente va porque quiere estar bien cerca de su novia durante el susto de turno, que las explosiones y tiros les quemen los oídos o simplemente ”a ver que echan hoy”. En cualquier caso, estas decisiones derrumban el disfrute de muchos, pero claro, “y eso a quién le importa”.

Supongo que para los que sólo vayan al cine a entretenerse, esto no será más que levemente fastidioso, se descargarán los estrenos que quieran en una calidad insultante y se ahorrarán las chorradas del populacho. Pero cuando vas porque lo amas (tres cojones me importa lo cursi que suene esto), es una putada muy gorda y te joden muy pero que muy bien, porque tú seguirás yendo a disfrutarlo como se merece, y seguirás encontrándote con cosas como esta. Por mi parte, no sé si volver la semana que viene y terminar de verla. El precio de la entrada no me preocupa en absoluto, pero lo que tal vez debería hacer es preguntar en taquilla si ha entrado mucha o poca gente a la sala, con esperanzas de poder verla tranquilo. Porque, ¿dónde coño vivo que el pedir ver una peli tranquilo sea pedir mucho, demasiado?

Sólo hay algo que me consuela. Por lo que he podido ver, estoy bastante seguro de que The Box va a tener un éxito de taquilla considerable en España. La gente podrá echar cuantas pestes quiera al salir de la sala, pero lo quieran o no, han pagado la entrada. Y eso es lo único que necesita Richard Kelly para seguir haciendo cine.

Porque todo esto va sobre el cine… ¿O sobre pisotearlo?

Permalink 4 comentarios

Crumb.

Octubre 26, 2009 at 9:53 am (Críticas)

Crumb no sólo llega a la raíz de la motivación artística, a describir con convicción la necesidad de hacer algo (lo que sea) que te aparte de la mugre que te acompaña día tras día y de amar apasionadamente el viejo y polvoriento cómic encerrado al fondo del último cajón que tan puramente rinde tributo a la inocencia de Bobby Driscoll.
No sólo es un impecable retrato a fondo del artista.

Muestra lo irreversiblemente nocivo de los lazos familiares, la extraña aparición de las orientaciones sexuales menos esperadas, el peligro que supone una estancia permanente en la frivolidad de la fama, en su mundo y con sus reglas, que puede llevarse a tu genio por delante a ritmo de rayas y de mujeres que jamás se habrían fijado en tu enclenque figura de no ser por tu obra. El abatido gesto de aislarse cuando la sociedad ya te ha tirado toda la mierda que podía. La angustia de ser talentoso y ver que las estructuras que deberían darte alas sólo fomentan el más ciego servilismo. Todo esto se expresa mediante declaraciones de tres hermanos, pero sobre todo, atendiendo a un hombre del que sólo me atrevo a decir sus iniciales: C.C. Cuando Crumb acaba, sólo esperas poder escapar pronto de la sensación de frustración y abatimiento que deja el haberse acercado un poco más a nuestra incierta naturaleza.

Permalink Dejar un comentario

Muse – The Resistance.

Septiembre 16, 2009 at 7:22 pm (Críticas, Música)

En Black Holes And Revelations, Muse simulaban con arrebatos esporádicos de furia eléctrica y arreglos ávidamente insertados el éxito de álbumes anteriores, sin poder eludir la sospecha de que se trataba de mera apariencia. La efectividad del conjunto se sostenía por hilos de finísimo grosor. En The Resistance los arreglos han pasado a tener una presencia abusiva, quedando a la vista más que nunca la falta de un ideario que transmitir. Han estirado el hilo hasta cederlo.

Uprising, single estático y homogéneo pero prometedor en un modo muy similar en el que lo era Supermassive Black Hole, hace depositar unas expectativas en el resto de canciones que, de haberse cumplido, servirían para pasar por alto las flaquezas de este. Resistance levanta un poco el vuelo, pero se provee de arquetipos melódicos sin transformar ni adaptar a su estilo, limitándose a reproducirlos. Este síntoma nada por todo el álbum, especialmente en Undisclosed Desires, el tema más acomodado de todo el grupo con permiso de Starlight (y, aún así, resultón).

United States of Eurasia peca de demasiado referencial. No quiero ver a mi grupo favorito imitando a Queen de forma tan explícita y obvia. Unnatural Selection y MK Ultra, probablemente los dos mejores temas del álbum y que nos devuelven el espíritu más primigenio del grupo, tienen riffs potentes pero sin inventiva. Las tres partes de Exogenesis están francamente bien, pero no era el colofón que estábamos esperando. Si Muse quería componer una sinfonía ligeramente adulterada, habría sido más adecuado que la lanzaran en un EP, al menos se habrían evitado quejas y malentendidos posteriores. Pero querían darse un capricho y se lo han dado, con su estatus nadie iba a negárselo. 

Lo más destacable de The Resistance es que, siendo su peor disco y la prueba tangible del agotamiento creativo del grupo, todas las canciones se encuentran lejos del tan acusado exceso, sólo que a cambio se bordea peligrosamente una mediocridad antes inédita que no hace más que avivar la sensación de que han perdido un poco el rumbo. Nos queda una sincera devoción por la música clásica y el aliento de las solemnes guitarras que les dieron a conocer. El hilo todavía no se ha roto.

Permalink 2 comentarios

El proceso: buzo-buzón de deseos.

Septiembre 6, 2009 at 4:31 pm (Proyectos)

He pasado todo el mes de agosto en tierras irlandesas, pero no es de lo que voy a hablaros hoy. Cuatro días antes de irme a Irlanda, volví de Dinamik(tt)ak ‘09, un campo de trabajo de dos semanas muy poco normal. Estaba orientado hacia la creatividad, y se desarrollaba dentro del museo Artium en Vitoria, dónde dormíamos, nos aseábamos… Y convivíamos con el arte desde el mismo momento en el que nos despertábamos. Pero tampoco voy a hablaros de eso. Os voy a contar cuál fue el proceso de creación de la última actividad que hicimos.

La idea surgió de un cuadro de inquietudes comunes. Cada uno dijo qué era aquello que le preocupaba, lo unimos todo en una especie de esquema existencial y pensamos en transmitírselo a la gente. Y así estuvimos un buen rato. ¿Por qué habría de interesarle a la gente lo que a nosotos nos preocupa? ¿No sería más enriquecedor hacerles partícipes de algo que no supusiera una mera recepción de preocupaciones ajenas? Tal vez eso era lo mejor. Del mismo modo en el que nosotros habíamos puesto en común inquietudes y deseos, dejar que la gente lo hicera también. Partiendo de este punto, el problema no era tanto encontrar una idea original, sino dar con formas originales de llevarla a cabo, de que la gente se involucrara.

Así pues, tras barajar un sinfín de posibilidades y relacionando todo lo que teníamos a nuestro alcance, nos pusimos finalmente de acuerdo en emprender una travesía en busca del imaginario colectivo local. Fuimos por las calles de Vitoria disfrazados con buzos, tocando una breve melodía inicial con dos instrumentos para que la gente se percatara de nuestra presencia, invitando a la gente a que compartiera sus deseos con nosotros, reivindicando su importancia en el día a día, animándoles a conseguirlos y grabando el acontecimiento. La gente podía decir a cámara su deseo, o si les daba vergüenza, pegar un post-it en el buzo. Repartimos flyers en los que explicábamos por qué coño íbamos con esas pintas, y qué se haría después de “la recolecta de deseos”. Se expondría un vídeo en el Artium sobre el evento y cualquiera podría ir a verlo gratuitamente.

Después, una ardua tarea de edición nos esperaba. Tenía que ser un vídeo corto, de unos 5 minutos. Había mucho material, del que desechamos una considerable porción. Ese día tuve mi primer encuentro con esa fascinante y enigmática herramienta que es el montaje, y la oportunidad de empezar a concebir sus infinitas posibilidades. Escogimos una música para dinamizar los momentos en los que íbamos de aquí para allá (necesarios por otra parte para evitar la saturación de deseos). No debía ser nada que acaparara atención, sino más bien todo lo contrario, que resultara invisible. Es increíble la cantidad de tiempo que hay que dedicar a tareas internas de las que la gente normalmente sólo se percata cuando salen mal. Si salen bien, confórmate con que nadie te diga nada. A pesar de todo, la experiencia de haber realizado un trabajo así en equipo eclipsó toda posible sensación de amargura.

Aquí está el resultado:

Permalink Dejar un comentario

Jacek Yerka.

Julio 24, 2009 at 2:07 am (Pintura)

Os traigo la obra de otro pintor neo-surrealista, en esta ocasión del polaco Jacek Yerka. Comparte con Vladimir Kush su técnica depurada (acrílico sobre tela) y motivos aparentemente naturalistas, pero que reviste de un marcado simbolismo polivalente. Estos son algunos de mis favoritos, pero podéis entrar en su web, dónde hay bastantes más cuadros suyos:

Permalink 4 comentarios

Pagafantas: Las reglas de la no-atracción.

Julio 1, 2009 at 9:40 am (Críticas, Próximos estrenos)

El pasado lunes asistí al pase de prensa de Pagafantas a las 10:00 de la mañana en los Cines Capitol de Bilbao. Debe ser difícil encarar un largo cuando todo el mundo recuerda tu laureado y aclamado corto Éramos pocos, y va al cine con su título pegado en la frente, esperando si no una versión larga de aquel, sí algo muy similar. Pues no. Pagafantas, el debut de Borja Cobeaga en la dirección de largometrajes, es otra cosa. Aprendamos de una vez a valorar cada cosa por lo que es.

Pagafantas está ambientada en mi ciudad, Bilbao, y no negaré que eso hace que gane varios puntos muy subjetivos, pero con la cantidad de alegrías y reconfortantes sorpresas que me deparó la película, esto acabó siendo casi lo de menos. Empecemos por el principio. La película comienza con lo que parece el extracto de un documental, explicando lo que es “hacer una cobra”. Esta será la primera de un glosario de reglas de la no-atracción, o de la des-atracción, y su importancia será vital en cada paso del protagonista, llegando a convertirse en el centro de su existencia. Y todo por una cándida mujercita (encantadora Sabrina Garciarena) de atractivo acento argentino y loable figura que arrastra al protagonista a un tormento interior y exterior desquiciante tanto para él como para los que le rodean. Y ella ni cuenta que se da.

Lo que diferencia a Pagafantas de otras es la naturalidad y frescura que se consigue transmitir en cada escena. Y esa frescura proviene de los diálogos. Me parece realmente increíble que no se regodeen para nada en lo escatológico, siendo esta la tónica imperante en las comedias patrias. Aportan siempre algún dato de interés sobre el carácter de los personajes, abundan los dobles sentidos e incluso resultan insólitamente crueles en más de una ocasión (“eso no cambia NUNCA”, sentencia la madre). Lo que viene llamándose un diálogo inteligente, vamos.

Además, la realización es algo más que cumplidora. Planos muy escogidos, dinámicos juegos visuales en las elipsis y un dominio del ritmo sorprendente, sobre todo para tratarse de un debut: no se puede decir que haya una sóla escena demasiado larga, ni otra demasiado corta. Pagafantas es una película prácticamente perfecta (aunque odio esta palabra) para sus ¿escasas? pretensiones. Y pongo “escasas” entre signos de interrogación porque plasmar las inquietudes de toda una generación de Pagafantas y mantener al espectador durante hora y media riendo sin que tenga que preocuparse por su salud mental, no es, en absoluto, moco de pavo.

Pagafantas se estrenará con 230 copias en España, algo casi inaudito echando un vistazo al resto del panorama español en cuanto a distribución. Espero que eso ayude y se coloque entre los primeros puestos de taquilla (en el primero a poder ser). Porque, esta rara avis dentro de la comedia española, se lo merece.

Después de la proyección del film, Borja Cobeaga y parte del equipo hicieron una rueda de prensa en la sala, en la que tuve ocasión de hacerle una pregunta (contiene un posible SPOILER):

- Teniendo en cuenta el placer (o dolor, puntualizó Cobeaga) que produce ver en la pantalla tantas cosas con las que identificarse, ¿no crees que el protagonista merecía algo mejor al final de la película, aunque fuera como bálsamo contra la cruda realidad?

Cobeaga me contestó con un rotundo “no”. Por un lado, me dijo que yo, como fan de Lost (llevaba una camiseta de Dharma), debería saber que el ofrecer un final concluyente carecía de importancia si el recorrido había valido la pena, y en este caso un final feliz iba en contra del espíritu de la obra. Me dijo que le interesaba, sobre todo, la humillación constante del protagonista, y había que ser consecuente con eso. No habría soportado ver a Claudia soltar un falso: “te quiero, Chema, de verdad“. Además, así quedaba la posibilidad de una segunda parte aún más alocada. En resumen, todo el equipo muy majo y dispuesto durante la rueda de prensa, la verdad es que fue un placer estar ahí y…   Que vayais a verla, coño.

Permalink 4 comentarios

Comentarios y excusas varias.

Junio 20, 2009 at 3:23 pm (Sin catalogar)

Escribo esto para anunciar que mi presencia bloggera durante el verano será escasa, muy escasa. Los exámenes y quehaceres estudiantiles se han acabado, sí, pero este verano toca ver mundo. Mañana mismo cojeré el avión para ir a Túnez. A la vuelta tendré un poco de tiempo libre dónde tal vez postée algo, pero luego iré a un campamento del que no sé gran cosa (tan sólo espero que no haya un psycho killer rondando por ahí), y un par de días después, a finales de julio, tengo mi ansiado concierto de Bruce Springsteen con la E Street Band. Y para terminar, pasaré todo el mes de agosto en Irlanda, aprendiendo inglés. Que conste que no he escrito este post con la (única) intención de dar envidia, sino de justificar en cierta medida mi ausencia durante los dos próximos meses. No tengo previsto abandonar el blog, así que en cuanto el tiempo me lo permita, me acercaré a dar señales de vida.

Permalink 4 comentarios

Meme de series (07-09)

Mayo 21, 2009 at 9:17 pm (Series de TV)

Tenía ganas de hablar de series, y el meme de mi querida bloguera y seriéfila Adri me ha dado la oportunidad para ello. Amplio en un año el período de estreno también al 2007 porque no tengo tanto tiempo para ver series nuevas (lo intento). Aunque con un sonoro retraso, paso a comentar algunas series en distintos apartados.

- La que nunca debió salir a la luz: Painkiller Jane.

Ya he hablado en alguna ocasión de este despropósito absoluto de serie. Si tienes poco presupuesto, haz con él lo que puedas para que te quede algo más o menos decente… Pero no intentes hacer lo que hacen otros con el triple de dinero, porque te quedan cosas como esta. Aparte del factor cutre (pero cutre cutre), hay que destacar la nula credibilidad que transmite Kristanna Loken (musa de Uwe Boll) como protagonista. Su personaje de mujer decidida y segura de sí misma pero con pasado oscuro no llega ni a cliché de película que copia a Seven. Pero el puntazo de la serie son las “reflexiones” en voz en off de la protagonista que ni a cuento vienen, pero creen que queda bonito y trascendente. Lo que no me creo es que no hayan leído el guión antes de pasar cosas como esta: “Las apariencias engañan. Lo que hace a la gente especial no siempre es lo que se ve en el exterior… A menos que seas nudista”. De auténtico infarto, aunque te descojonas. Afortunadamente, es la única serie que he visto últimamente que merezca estar en este apartado.

- La que te llamaba mucho pero no llegaste a dar una oportunidad: In Treatment y Damages.

Ambas tienen pintaza, pero entre que ya estoy atado a las que sigo y también me gusta ver cosas más antiguas de vez en cuando… Al final todo es problema de tiempo, porque ganas no me faltan de verlas. Y esto es de actuales, que en total tengo como 60 series pendientes. Luego está Pushing Daisies, cuyo burtoniano piloto me gustó bastante, pero a partir de ahí la dejé de lado, no sé muy bien el motivo. Supongo que porque le faltó esa pizca de incertidumbre, hambre de saber, que hace que te bajes el capítulo siguiente (Lost podría considerarse el estandarte de esto). De Fringe todavía no he visto nada, pero no tardará porque ya tengo el piloto bajado. También tengo intención de ver la miniserie John Adams, protagonizada por Paul Giamatti y Laura Linney.

- La que no pensabas que te gustaría: Sons of Anarchy.

Me esperaba algo más de uno de los guionistas de la espectacular The Shield y creador de esta Sons of Anarchy, Kurt Sutter. Los primeros 5 episodios (más o menos) me parecieron flojísimos. La mayoría de personajes (a los que encarnan actores reciclados de dudoso talento como Kim Coates) exhiben un ego desorbitado que me saca de quicio, sobre todo el personaje de Gemma (Katey Sagal), a la que más de una vez habría llegado a estrangular. Va de mujerona con experiencia pero en repetidas ocasiones demuestra no ser más que una furcia con humos que toma decisiones tan adultas como liarse a tortas con cualquiera que pudiera estar tirándose a su marido. Como ya digo, la cosa mejora mucho a partir del sexto capítulo, en parte por la llegada del personaje encarnado por Jay Karnes, Dutch en The Shield (no por el personaje en sí, sino por las situaciones que desencadena), en parte porque algunos personajes se quitan la tontería que llevaban encima y a otros directamente se los cargan, y en parte por ese bellezón que es Maggie Siff (también presente en Mad Men).

- La que sigues con más pasión: Lost y Mad Men.

Ahora mismo me debato entre Lost (5ª temporada) y Mad Men (1ª temporada). Lost me está sorprendiendo mucho en la que seguramente sea la temporada que más cosas revela por capítulo. Supera con creces a la 4ª (para mí la peor temporada de la serie), aunque no tenga un capitulazo que sobresalga por encima del resto como era el caso de The Constant. Hay una cosa que quería comentar, y es que ya desde la 4ª temporada la serie ha adquirido un tono mucho más acelerado, adrenalínico y delirante. Quienes se engancharan a la serie por otras razones y no toleren el componente fantástico, se verán firmemente asqueados. Se está prestando tanta atención al misterio y a la resolución de este que hasta se están dejando un poco de lado los personajes (ese pedazo de personaje que era Juliet en la 3ª temporada, ¿qué es ahora? Y eso por no hablar de Jack). Quienes realmente comulguen con los interrogantes que la serie plantea, quienes compartan las dudas morales y existenciales de los protagonistas como si fueran las suyas propias, quienes tengan esperanzas en ver una salida tras el sinuoso túnel, serán los que más disfruten de esta 5ª temporada de Lost.

Por otro lado, Mad Men ha sido mi serie revelación de este año. Está ambientada en los años sesenta y se centra en las vidas de los miembros de una reputada agencia publicitaria. La serie es increíblemente sutil con prácticamente todo lo que se trae entre manos. La ambientación, el reflejo de unas convenciones sociales que hoy día pueden resultar chocantes e incluso misóginas, el hastío de una rutina calculada y dolorosamente previsible, el tratamiento de los personajes, sus motivaciones, lo que sienten pero no dicen… Mad Men habla de tantas cosas sin casi articular palabra que requiere un post aparte (tal vez se lo dedique otro día). Estoy a punto de acabar la 1ª temporada, y pase lo que pase, ya tengo otra serie que añadir a mi lista de favoritas.

- Una renovación: True Blood.

Aunque ya esté confirmada, la 2ª temporada de True Blood. No sé que haría si hubieran cancelado esta serie al final de la 1ª temporada. Supongo que primero me habría arrancado las uñas y luego me habría hecho cortes por todo el cuerpo con un cúter, exprimiéndolos bien y con un par de cubos al lado. Tras un agónico viaje a Atlanta donde creo reside Alan Ball, le habría pedido clemencia y le habría dicho que no se preocupara, que el presupuesto en sangre artificial corría de mi cuenta… Aunque no fuera del todo artificial. Con el trailer os dejo:

Permalink 5 comentarios

Chapman / O’Connor.

Mayo 14, 2009 at 7:02 pm (Música)

El contraste entre dos portentos muy distintos, enfrentados y rasgándose las vestiduras por el beneplácito de tu oído. Y tú, indeciso.

Tracy Chapman.

Voz grave, relajante y relajada, lo que no quiere decir que cada verso no rebose sentimiento. Chapman se viste en lo folk pero sin someterse a la autocomplacencia de algunos de sus principios. De su primer y homónimo disco, aunque todas las canciones estén más o menos al mismo nivel, destaco Mountains O’Things (atención también al cover que hace esta chica), cautivador tema de influencias africanas. Ideal para tumbarse en el sofá, dejarse arropar por su calidez y quitarse todo el estrés de encima.

Sinéad O’Connor.

Donde en Chapman había contención, en O’Connor hay una energía y un nervio descomunales, excesivos si se quiere. Rebelde, desafiante, cuanto más te esfuerces en mantener su timbre vocal bajo control, más sacudirá la impavidez de tus tímpanos. The Lion And The Cobra es un disco completo y ecléctico, desde las vivaces notas de Mandinka hasta la mansa emotividad de Drink Before The War. Troy es como una montaña rusa en la que nunca sabes cuán larga será la caída. Sinéad explora aquí una gama de recursos vocales que quitan el hipo, desde los tonos más suaves hasta el grito más descarnado, y en 6:34 minutos demuestra hacer lo que quiere y más con su voz. No hace falta decir que la prefiero cien veces antes que a su sobadísimo mega-hit Nothing Compares 2 U.

En definitiva, dos polos deliciosamente opuestos, que tal vez hallaron en su debut su obra más redonda, y que sorprende cómo valiéndose de elementos tan contrarios alcanzan un nivel de satisfacción auditiva tan similar.

Permalink 2 comentarios

Fant 09: Día 5.

Mayo 11, 2009 at 3:55 pm (Críticas, Festivales)

Sábado a las 20:00, sesión de clausura. La entrega de premios fue algo chapucera y desorganizada, mucho bla, bla, bla, pero supongo que es difícil que todo salga a la perfección en directo. Lo mejor, el mensaje que mandó Henrik Ruben Ganz, director de la que ha sido la película ganadora del Fant este año (merecidamente), Terribly Happy. Decía que se le había estropeado el coche, pero que le llamaron por teléfono para darle la noticia de que había ganado el festival y esto transformó un día malísimo en uno genial.

Tras la entrega de premios, llegó la Nontzefilmak gaua, que básicamente era una proyección de los cortos premiados. He de decir que me llevé una gran decepción con la mayoría de ellos. Mucho videoclip psicodélico, mucho colorín, pero escaso talento. Tal era el caso del premiado, The story of struggle against the worms Hazard de Nikolay Belov,700 cultures de Osvaldo Cibils, una tomadura de pelo tan enorme que no me creo que alguien lo aplaudiera. A otros como Cabezón de Jaume Lalima, le quitas la anécdota de que el protagonista lleve puesto un enorme cabezón encima y te queda un corto normalucho y sin ningún interés (eso sí, moló cuando el protagonista salió con él puesto a recoger el premio).

Zen el conejo - Feliz San Valentín de Antonio Jesús Rodríguez Cuenca, Ta, Ta, Ta, Taaa de Marcos Carrasco (que se le da bastante bien esto de la propaganda) y Bubblegum de Andrés Arévalo, son los típicos cortos extra-cortos que no llegan ni a chiste malo. Bueno, Bubblegum tal vez sí. La verdad es que me cansan este tipo de cortos, que además se creen la hostia de ingeniosos. Proyecto Gen P63 de Ciru Izurrategi, The Butcher and the wolf de Diego Mauricio Alvarez, La mitad del amor de Pablo Polledri y Mandarinas de Mikel Usoz tienen su gracia, pero no pasan de la mera curiosidad, y Frontiers de Hermes Mangaliardo, sobre un niño blanco y una niña negra que harán lo que sea para romper el muro que les separa, es bonito.

Los mejores (con diferencia) me han parecido ¡Cómo está el mundo, Fermín! de Jorge Vallejo, original y cínico, que por otra parte ya fue premiado en el Notodofilmfest, Duelo por Nina de Pablo Merala Roque, tan sumamente cutre que te descojonas, y El mueble de las fotos de Giovanni Maccelli, que con escasísimos medios logra un buen retrato costumbrista.

Tras un breve descanso, emitieron la película sorpresa de la noche. La elegida fue Idiots and Angels de Bill Plympton, una sorpresa en todos los sentidos. Al principio me mostré un poco escéptico, la animación era curiosa pero le vi formato de corto, como si no fuera capaz de mantener el tipo durante una hora más. No hay diálogos. De vez en cuando los personajes emiten susurros, pero nada inteligible. Poco a poco la película me fue encandilando. Imprevisible y de una imaginación desbordante, con toques de humor negrísimos y crueles junto a otros tiernos y entrañables, un dibujo que se alza como medio para transmitir sensaciones, una mirada comprensiva hacia aquel que reniega de su condición, pero apelando al viaje de redención, y una banda sonora de órdago (en la que aparecen nombres como la cantante soprano Nicole Renaud, Moby o Tom Waits). Eso sí, vulgarmente podría decirse que es “rarísima”, así que si vais buscando algo más convencional o infantil, mirad hacia otro lado. Bueno, creo que ha quedado claro que es una película mucho más propicia para ser vista que comentada. He resaltado sus cualidades de pasada, pero recomiendo ver la película para comprobar lo meritorias que son todas y cada una de ellas, sobre todo si uno va con el factor sorpresa intacto, como fue mi caso.

Para terminar, agradecer la ayuda a mi buen amigo Freddyvoorhees (que antaño tenía este estupendo blog y ahora podemos verle por aquí), porque gracias a él (y a L&V Comunicación) conseguí el abono para asistir a todos los pases del festival, y la verdad es que ha sido una semana tremenda, agotadora pero tremenda.

Permalink 6 comentarios

Siguiente Página »